You had to piss on our parade
You had to shred our big day
You had to ruin it for all concerned
In a drunken punch-up at a wedding
No creo que me case. Os lo cuento aprovechando que estamos en época de bodas, que vamos, digo yo que uno se podrá casar en la época del año que quiera, pero no, por lo visto es Mayo la época elegida. Antes de llegar a esta conclusión tenía claro que si alguna vez me casaba sería en Las Vegas, pero el otro día vi Alaska y Mario y quedé espantada con la mamarrachada que perpetró Silvia Superstar, así que descartado. A mi pareja tampoco le gustó, pero claro, él nunca quiso casarse, y menos después de comprobar la cantidad de pasta que cuesta una boda. Lo hemos comprobado porque se ha casado una de mis mejores amigas, y nosotros fuimos hasta Cartagena para estar presentes en dicho acontecimiento. Fue el fiestón del año, así es!.. pero no creo que me case. Es un puto stress. Para empezar, si ya como invitada te vuelves loca buscando el look perfecto, ya ni te cuento como seas la novia. Y eso que no hay mucho donde elegir, al menos en cuestión de colores. Así que, viendo la ardua tarea a la que cualquier invitada a una boda se somete en estas fechas, pensé en escribir este post dando tres ideas. Y luego pensé que qué narices, ya que Radiohead es mi grupo favorito y el único con ídem -narices- a dedicarle una canción a una boda, tenía por fin que dedicarles un post. Y por ellos va (y por mi amiga Mary y su ya marido, Juan!)
Desde que Radiohead, esa banda loca de Oxford, lanzó su primer sencillo, el archiconocido y archivilipendiado Creep, allá por 1992, se convirtió en una banda de culto para todo aquel que no estuviera acostumbrado a seguir las normas. Desde entonces, el grupo liderado por un carismático looser llamado Thom Yorke, ha editado ocho discos más algunos trabajos de sus miembros en solitario, incluyendo bandas sonoras. Siempre caracterizados por romper todos los moldes y todos los esquemas, han logrado una evolución admirable y rompedora, y yo quiero homenajearla eligiendo los tres temas que más me gustan de cada uno de sus seis primeros álbumes, dividiéndolos en tres etapas. Así, a lo crítico musical:
1. PABLO HONEY (1993) Y THE BENDS (1995) : LOS RARITOS DE LA CLASE ROMPEN SUS CADENAS
Pablo Honey fue el primer disco que tuve en formato CD, y me lo compré en la tienda Tipo de Murcia por lo que ahora serían unos 6 euros. Lo recuerdo como una de las mejores compras que he hecho nunca. Mi canción favorita del disco es y será siempre Thinking about you, una balada muy fuerte en acústico, pero también están en mi top 3 las dos grandes olvidades del disco: Ripcord, una letra clásicamente Radiojetera, y I can’t, un tema indie -distorsión incluida- de verdad, no como los de ahora. Y sin con Pablo Honey fue amor a primera vista, de The Bends me fui enamorando poco a poco, y buena culpa la tuvieron los dos singles Just y My iron lung, temas orwellianos donde los haya, aunque a mí el que más me cautiva de todo el álbum es una joya soñadora y agridulce llamada Black Star. Pero es cierto que, si nos tenemos que quedar con un videoclip a lo largo de la historia del grupo (y de la Música!) ese vuelve a ser Just: Por aquella época también se estilaba que los raritos de la clase filmaran películas, y este es el resultado, una de las mejores películas sobre bodas que se escribirá nunca, Very bad things:
Para este primer bloque tengo un primer look preparado, muy acorde con este tema de raritos rompiendo las listas de éxitos. Por ahí se dice que no es buena idea ir vestida de rojo a una boda, porque es muy llamativo, pero ¿qué pasa si desviamos la atención hacia los complementos y, de paso, hacemos el look lo suficientemente formal para no parecer una stripper muerta por accidente? A la actriz Carey Mulligan y al diseñador Michael Van Der Ham se les ocurrió:
Un vestido rojo combinado con zapatos azules. Parece una marcianada, pero yo lo veo como una genialidad. Eso sí, a mí me gusta más que el vestido sea de encaje (por eso los 3 looks de hoy son de este tejido) y he elegido este vestido de Mango, muy parecido al de French Connection que Rachel Bilson lleva en la imagen:
Para el toque final, una selección de bolsos y zapatos, todos azules: de izquierda a derecha, una cartera en piel de cocodrilo de VBH por el módico precio de 2400 euros; otra de Jimmy Choo por 375 (esta es más económica!); un bolso sobre de Asos a 19,57 euros; y otro hecho a mano de la web metienesharta.com En cuanto a los zapatos, los primeros son de Sergio Rossi y cuestan 1670 €, ¡casi nada! Con ese precio yo no me los quitaría ni para hacer la compra, pero si tus pies te están matando puedes sustituirlos por unas bailarinas como estas de Zara, a 29,95 euros. La otra opción también es de Zara y mucho más factible: estas sandalias por 39,95 euros. Y de nuevo unas bailarinas azules de Pimkie por 25,99.
2. OK COMPUTER (1997) Y KID A (2000) : LOS NIÑOS BONITOS DE LOS CRÍTICOS
Como si de un completo pardillo siendo coronado Rey del Baile se tratara, el grupo de Yorke se alzó con el codiciado título de protegido de la crítica musical, y lo hizo gracias a dos obras maestras, sobre todo por el álbum de 1997 OK Computer. Este disco contiene la opereta electrónica más coherente, brillante, elegante y rompedora de la historia, en muy buena parte por el poderoso y arriesgado Paranoid Android, un tema especial, que se balancea entre lo siniestro, lo orquestal, el noise y el rock más ensordecedor. Esta canción es como un viaje de LSD, y es inevitable ver su videoclip:
Música que hacía pensar, no como ahora, maldita sea. Todos nos volvimos locos con esta maravilla hecha canción, pero también con el resto de los temas, de los que yo personalmente destaco los más tranquilos, espirituales y, a la vez, inquietantes: Exit music (for a film) y Lucky. En serio, si no habéis escuchado esta obra cumbre, tenéis que hacerlo. Con Kid A, en cambio, yo me tomaría mi tiempo. Es un álbum complicado, que no a todo el mundo le entra a la primera y que requiere de mucha paciencia y ganas de escuchar. Brutales son, para mí, la arriesgadísima Everything on its right place, la reivindicativa Optimistic y la que es la canción favorita del propio Thom Yorke: How to disappear completely. Y si hablamos de obras cumbres, sobra decir a quién tenemos que citar en el apartado audiovisual. El dueño y señor del cine, Quentin Tarantino, también tocó el tema de las bodas en su filmografía, y así es como logró esta apasionante secuencia donde, una vez más, te asaltan las dudas sobre si es buena idea casarte:
Y como no estaba la secuencia completa, solo he podido encontrar este montaje hecho por algún fan. La vida es así. Y ahora, solo nos falta un look con el que ir acorde con los discos más reaccionarios y fulminantes de los de Oxford, y qué mejor color que el amarillo para ello:
Heidi Klum y Natalie Portman apuestan por el tono de la mala suerte, pero a ellas les va muy bien, así que nosotras podemos hacer lo mismo con este modelo de H&M que, además, es más barato que los que visten estas dos señoras: 19,90 euros. Lo siguiente es una propuesta para combinarlo con bolso y zapatos:
De izquierda a derecha empezando por el calzado: los tres primeros zapatos son de Zara, unos peep toes con encaje que cuestan 49,95 €, unas cuñas muy originales con pulsera al tobillo, por 39,95, y unas sandalias con tacón transparente, a 65,95 euros. Los zapatos de la derecha, con tachuelas en el tacón, son de la marca Guess. En la fila de abajo, de izquierda a derecha, tenemos un clutch también de Zara que cuesta 59,95 euros; una cartera trenzada de Stella McCartney; un bolso de Blanco por 11,99 y otro de Mustang, más rockero, con tachuelas y cadena, pareja ideal de los zapatos de Guess. Todo en nude, un color con el que siempre se acierta!
3. AMNESIAC (2001) Y HAIL TO THE THIEF (2003) : EXPERIMENTOS CON GASEOSA
Quizá el disco que menos me gusta de Radiohead es Amnesiac. Lo considero marciano hasta para ellos, aunque lo respeto y reconozco que contiene muy buenas canciones, todas en una línea muy tranquila, casi cósmica, pero sin la fuerza que yo considero que tienen sus otras creaciones. De este álbum destaco Knives out, Pyramid song y, sobre todo, la rarísima You and whose army?, que se desmarca completamente de todo lo anterior concebido por la banda. Sin embargo, si hay un álbum que yo enmarcaría y propondría como escucha favorita es, sin duda, Hail to the Thief. Aunque es denso y enredado como la madre que lo parió, y a pesar de que no se lo recomendaría a todo el mundo, ya que no es muy fácil ni digestivo de escuchar, este álbum guarda tesoros incalculables, sobre todo Where I end and you begin, una preciosa historia de amor. También Myxomatosis, directa desde el estómago, y la perfecta fusión 3 en 1 que es 2+2=5:
Además incluye la canción que da nombre a esta entrada, de nuevo un tema más raro que un perro verde. Para raros, también los hay cineastas que prueban suerte experimentando con esto de las bodas y, de todos, el rey fue Mr. Burton:
En cuanto al look, como no podía ser de otra manera ¡a tope de experimentación! ¿Dónde está la norma que dice que no podemos ir a una boda con un mono en vez de con un vestido? ¡En ninguna parte! Así que, tomando nota una vez más del material estrella, el encaje, he elegido este mono de Blanco por 29,99 euros. Emma Watson y Kelly Osbourne llevan este look y no les sienta nada mal:
Desde luego, es la opción más rockera de todas, y más si lo combinamos con complementos como estos: el bolso tipo ‘Studio 54′ es de Mango y cuesta 25,99 €, es un capricho total. Los otros dos, de estilo sobre, son de Zara TRF (19,95 €) y de Stradivarius. Los zapatos, de izquierda a derecha, están firmados por Juanjo Oliva, Topshop y Blanco. Y si quieres darle un toque extra de personalidad y gamberrismo, opta mejor por uno de estos dos bolsos en rosa flúor: el primero es de Blanco, es muy pequeñito y rígido, y cuesta 15,99 euros; el segundo, mucho más ponible, de Zara TRF y cuesta 17 €.
Ya nos hemos dado cuenta de que asistir a una boda tiene un precio, más bien alto, pero sarna con gusto no pica. Lo monas y fabulosas que estamos en estos acontecimientos no tiene desperdicio. Eso, siempre que sigas consejos como estos y no como los de aquel reality, ‘Mi gran boda gitana’, o algo así. Maravilloso. Llegados a este punto voy a liarme la manta a la cabeza para hablaros del look que yo luciría en una hipotética boda de Pennycris, que sé que lo estáis deseando, perras. Ahí va:
Este vestidazo tan loco es de Zuhair Murad, un diseñador libanés que me apasiona. Aquí hemos venido a jugar y hay que lucirse, por eso el toque del pernil. Y ¿qué me decís de la torera? Original, rockera y muy útil por si nos sorprende ‘la fresca’. El momento sandalias, tendría que llevarlas abotinadas y aún estoy dudando entre las nude de Gucci o las blancas de Guess. Suerte que, como he dicho nada más empezar la entrada, no creo que me case, porque menudo dineral… … Y ahora sí que sí, lo que de verdad estabais esperando: mi look de invitada a la boda de mi mejor amiga. Así fue:
Llevaba un mes con este vestido de Asos en el armario, en color violeta y que me hizo morir de calor, pero valió la pena. Su precio, 47,47 euros. El modelo de mi bolso no lo he podido encontrar, pero era una baguette de Blanco en color nude roto. Los zapatos sí que son estos: unas cuñas super cómodas de Stradivarius, por 45,90 euros. Y por último, mi peinado rockabilly, un tupé como este que luce la mexicana Thalia. Ah ¿que me queríais ver? Venga, va!
(mi cara happy diciéndole a Mario: “¡No me hagas más fotos, que me da vergüenza!” es de libro. Risas!)




































































































































