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A punchup at a wedding

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You had to piss on our parade
You had to shred our big day
You had to ruin it for all concerned
In a drunken punch-up at a wedding

No creo que me case. Os lo cuento aprovechando que estamos en época de bodas, que vamos, digo yo que uno se podrá casar en la época del año que quiera, pero no, por lo visto es Mayo la época elegida. Antes de llegar a esta conclusión tenía claro que si alguna vez me casaba sería en Las Vegas, pero el otro día vi Alaska y Mario y quedé espantada con la mamarrachada que perpetró Silvia Superstar, así que descartado. A mi pareja tampoco le gustó, pero claro, él nunca quiso casarse, y menos después de comprobar la cantidad de pasta que cuesta una boda. Lo hemos comprobado porque se ha casado una de mis mejores amigas, y nosotros fuimos hasta Cartagena para estar presentes en dicho acontecimiento. Fue el fiestón del año, así es!.. pero no creo que me case. Es un puto stress. Para empezar, si ya como invitada te vuelves loca buscando el look perfecto, ya ni te cuento como seas la novia. Y eso que no hay mucho donde elegir, al menos en cuestión de colores. Así que, viendo la ardua tarea a la que cualquier invitada a una boda se somete en estas fechas, pensé en escribir este post dando tres ideas. Y luego pensé que qué narices, ya que Radiohead es mi grupo favorito y el único con ídem -narices- a dedicarle una canción a una boda, tenía por fin que dedicarles un post. Y por ellos va (y por mi amiga Mary y su ya marido, Juan!)

Desde que Radiohead, esa banda loca de Oxford, lanzó su primer sencillo, el archiconocido y archivilipendiado Creep, allá por 1992,  se convirtió en una banda de culto para todo aquel que no estuviera acostumbrado a seguir las normas. Desde entonces, el grupo liderado por un carismático looser llamado Thom Yorke, ha editado ocho discos más algunos trabajos de sus miembros en solitario, incluyendo bandas sonoras. Siempre caracterizados por romper todos los moldes y todos los esquemas, han logrado una evolución admirable y rompedora, y yo quiero homenajearla eligiendo los tres temas que más me gustan de cada uno de sus seis primeros álbumes, dividiéndolos en tres etapas. Así, a lo crítico musical:

1. PABLO HONEY (1993) Y THE BENDS (1995) : LOS RARITOS DE LA CLASE ROMPEN SUS CADENAS

Pablo Honey fue el primer disco que tuve en formato CD, y me lo compré en la tienda Tipo de Murcia por lo que ahora serían unos 6 euros. Lo recuerdo como una de las mejores compras que he hecho nunca. Mi canción favorita del disco es y será siempre Thinking about you, una balada muy fuerte en acústico, pero también están en mi top 3 las dos grandes olvidades del disco: Ripcord, una letra clásicamente Radiojetera, y I can’t, un tema indie -distorsión incluida- de verdad, no como los de ahora. Y sin con Pablo Honey fue amor a primera vista, de The Bends me fui enamorando poco a poco, y buena culpa la tuvieron los dos singles Just y My iron lung, temas orwellianos donde los haya, aunque a mí el que más me cautiva de todo el álbum es una joya soñadora y agridulce llamada Black Star. Pero es cierto que, si nos tenemos que quedar con un videoclip a lo largo de la historia del grupo (y de la Música!) ese vuelve a ser Just: Por aquella época también se estilaba que los raritos de la clase filmaran películas, y este es el resultado, una de las mejores películas sobre bodas que se escribirá nunca, Very bad things:

Para este primer bloque tengo un primer look preparado, muy acorde con este tema de raritos rompiendo las listas de éxitos. Por ahí se dice que no es buena idea ir vestida de rojo a una boda, porque es muy llamativo, pero ¿qué pasa si desviamos la atención hacia los complementos y, de paso, hacemos el look lo suficientemente formal para no parecer una stripper muerta por accidente? A la actriz Carey Mulligan y al diseñador Michael Van Der Ham se les ocurrió:

Un vestido rojo combinado con zapatos azules. Parece una marcianada, pero yo lo veo como una genialidad. Eso sí, a mí me gusta más que el vestido sea de encaje (por eso los 3 looks de hoy son de este tejido) y he elegido este vestido de Mango, muy parecido al de French Connection que Rachel Bilson lleva en la imagen:

Para el toque final, una selección de bolsos y zapatos, todos azules: de izquierda a derecha, una cartera en piel de cocodrilo de VBH por el módico precio de 2400 euros; otra de Jimmy Choo por 375 (esta es más económica!); un bolso sobre de Asos a 19,57 euros; y otro hecho a mano de la web metienesharta.com En cuanto a los zapatos, los primeros son de Sergio Rossi y cuestan 1670 €, ¡casi nada! Con ese precio yo no me los quitaría ni para hacer la compra, pero si tus pies te están matando puedes sustituirlos por unas bailarinas como estas de Zara, a 29,95 euros. La otra opción también es de Zara y mucho más factible: estas sandalias por 39,95 euros. Y de nuevo unas bailarinas azules de Pimkie por 25,99.

2. OK COMPUTER (1997) Y KID A (2000) : LOS NIÑOS BONITOS DE LOS CRÍTICOS

Como si de un completo pardillo siendo coronado Rey del Baile se tratara, el grupo de Yorke se alzó con el codiciado título de protegido de la crítica musical, y lo hizo gracias a dos obras maestras, sobre todo por el álbum de 1997 OK Computer. Este disco contiene la opereta electrónica más coherente, brillante, elegante y rompedora de la historia, en muy buena parte por el poderoso y arriesgado Paranoid Android, un tema especial, que se balancea entre lo siniestro, lo orquestal, el noise y el rock más ensordecedor. Esta canción es como un viaje de LSD, y es inevitable ver su videoclip:

Música que hacía pensar, no como ahora, maldita sea. Todos nos volvimos locos con esta maravilla hecha canción, pero también con el resto de los temas, de los que yo personalmente destaco los más tranquilos, espirituales y, a la vez, inquietantes: Exit music (for a film) y Lucky. En serio, si no habéis escuchado esta obra cumbre, tenéis que hacerlo. Con Kid A, en cambio, yo me tomaría mi tiempo. Es un álbum complicado, que no a todo el mundo le entra a la primera y que requiere de mucha paciencia y ganas de escuchar. Brutales son, para mí, la arriesgadísima Everything on its right place, la reivindicativa Optimistic y la que es la canción favorita del propio Thom Yorke: How to disappear completely. Y si hablamos de obras cumbres, sobra decir a quién tenemos que citar en el apartado audiovisual. El dueño y señor del cine, Quentin Tarantino, también tocó el tema de las bodas en su filmografía, y así es como logró esta apasionante secuencia donde, una vez más, te asaltan las dudas sobre si es buena idea casarte:

Y como no estaba la secuencia completa, solo he podido encontrar este montaje hecho por algún fan. La vida es así. Y ahora, solo nos falta un look con el que ir acorde con los discos más reaccionarios y fulminantes de los de Oxford, y qué mejor color que el amarillo para ello:

Heidi Klum y Natalie Portman apuestan por el tono de la mala suerte, pero a ellas les va muy bien, así que nosotras podemos hacer lo mismo con este modelo de H&M que, además, es más barato que los que visten estas dos señoras: 19,90 euros. Lo siguiente es una propuesta para combinarlo con bolso y zapatos:

De izquierda a derecha empezando por el calzado: los tres primeros zapatos son de Zara, unos peep toes con encaje que cuestan 49,95 €, unas cuñas muy originales con pulsera al tobillo, por 39,95, y unas sandalias con tacón transparente, a 65,95 euros. Los zapatos de la derecha, con tachuelas en el tacón, son de la marca Guess. En la fila de abajo, de izquierda a derecha, tenemos un clutch también de Zara que cuesta 59,95 euros; una cartera trenzada de Stella McCartney; un bolso de Blanco por 11,99 y otro de Mustang, más rockero, con tachuelas y cadena, pareja ideal de los zapatos de Guess. Todo en nude, un color con el que siempre se acierta!

3. AMNESIAC (2001) Y HAIL TO THE THIEF (2003) : EXPERIMENTOS CON GASEOSA

Quizá el disco que menos me gusta de Radiohead es Amnesiac. Lo considero marciano hasta para ellos, aunque lo respeto y reconozco que contiene muy buenas canciones, todas en una línea muy tranquila, casi cósmica, pero sin la fuerza que yo considero que tienen sus otras creaciones. De este álbum destaco Knives out, Pyramid song y, sobre todo, la rarísima You and whose army?, que se desmarca completamente de todo lo anterior concebido por la banda. Sin embargo, si hay un álbum que yo enmarcaría y propondría como escucha favorita es, sin duda, Hail to the Thief. Aunque es denso y enredado como la madre que lo parió, y a pesar de que no se lo recomendaría a todo el mundo, ya que no es muy fácil ni digestivo de escuchar, este álbum guarda tesoros incalculables, sobre todo Where I end and you begin, una preciosa historia de amor. También Myxomatosis, directa desde el estómago, y la perfecta fusión 3 en 1 que es 2+2=5:

Además incluye la canción que da nombre a esta entrada, de nuevo un tema más raro que un perro verde. Para raros, también los hay cineastas que prueban suerte experimentando con esto de las bodas y, de todos, el rey fue Mr. Burton:

En cuanto al look, como no podía ser de otra manera ¡a tope de experimentación! ¿Dónde está la norma que dice que no podemos ir a una boda con un mono en vez de con un vestido? ¡En ninguna parte! Así que, tomando nota una vez más del material estrella, el encaje, he elegido este mono de Blanco por 29,99 euros.  Emma Watson y Kelly Osbourne llevan este look y no les sienta nada mal:

Desde luego, es la opción más rockera de todas, y más si lo combinamos con complementos como estos: el bolso tipo ‘Studio 54′ es de Mango y cuesta 25,99 €, es un capricho total. Los otros dos, de estilo sobre, son de Zara TRF (19,95 €) y de Stradivarius. Los zapatos, de izquierda a derecha, están firmados por Juanjo Oliva, Topshop y Blanco. Y si quieres darle un toque extra de personalidad y gamberrismo, opta mejor por uno de estos dos bolsos en rosa flúor: el primero es de Blanco, es muy pequeñito y rígido, y cuesta 15,99 euros; el segundo, mucho más ponible, de Zara TRF y cuesta 17 €.

Ya nos hemos dado cuenta de que asistir a una boda tiene un precio, más bien alto, pero sarna con gusto no pica. Lo monas y fabulosas que estamos en estos acontecimientos no tiene desperdicio. Eso, siempre que sigas consejos como estos y no como los de aquel reality, ‘Mi gran boda gitana’, o algo así. Maravilloso. Llegados a este punto voy a liarme la manta a la cabeza para hablaros del look que yo luciría en una hipotética boda de Pennycris, que sé que lo estáis deseando, perras. Ahí va:

Este vestidazo tan loco es de Zuhair Murad, un diseñador libanés que me apasiona. Aquí hemos venido a jugar y hay que lucirse, por eso el toque del pernil. Y ¿qué me decís de la torera? Original, rockera y muy útil por si nos sorprende ‘la fresca’. El momento sandalias, tendría que llevarlas abotinadas y aún estoy dudando entre las nude de Gucci o las blancas de Guess. Suerte que, como he dicho nada más empezar la entrada, no creo que me case, porque menudo dineral… … Y ahora sí que sí, lo que de verdad estabais esperando: mi look de invitada a la boda de mi mejor amiga. Así fue:

Llevaba un mes con este vestido de Asos en el armario, en color violeta y que me hizo morir de calor, pero valió la pena. Su precio, 47,47 euros. El modelo de mi bolso no lo he podido encontrar, pero era una baguette de Blanco en color nude roto. Los zapatos sí que son estos: unas cuñas super cómodas de Stradivarius, por 45,90 euros. Y por último, mi peinado rockabilly, un tupé como este que luce la mexicana Thalia. Ah ¿que me queríais ver? Venga, va!

(mi cara happy diciéndole a Mario: “¡No me hagas más fotos, que me da vergüenza!” es de libro. Risas!)

Un ramito de violetas

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Quién la escribía versos, dime quién era
Quién la mandaba flores por primavera
Quién cada nueve de noviembre
Como siempre sin tarjeta
La mandaba un ramito de violetas

Yo no tengo un ramito de violetas para regalarle a mi madre, pero sí que puedo escribir lo más parecido a los versos que cada nueve de noviembre mandaba el protagonista de la canción de Cecilia, canción que es la favorita de mi madre, a quien va dedicada esta entrada por encontrarnos en su día.

Escribo este blog uniendo siempre las tres cosas que más me gustan (cuatro, si contamos escribir): música, cine y moda. Y, si me pongo a pensar, es ella quien me ha enseñado las tres (cuatro, si contamos el amor por la palabra escrita). Por eso entiendo perfectamente que haya un día para ellas, para las madres, porque sin sus enseñanzas seríamos solo tristes sombras sin personalidad.

Ella sí que la tiene, y mucha. Os la voy a presentar, espero que no se muera de vergüenza:

Mi madre se llama Julia y es una soñadora, como yo. Es idealista, pero con los pies en la tierra, e imagina mundos de amor y lujo, como las películas que a ella le gustan, y que ella llama así. Si a mí, que nací en el 84, me apasiona el cine clásico, es gracias a ella, que me ha abierto las puertas a joyas a las que no mucha gente de mi edad estaría dispuesta a ver brillar:

Películas con fuerza, sentimiento y personalidad, justo como es Julia Coello. Y, además, con un punto macarra, como el que destila su cantante favorito: Joaquín Sabina, ese letrista brutal que nos acerca las verdades a los oídos, justo como hace Julia Coello. Gracias a ella yo he podido desmarcarme y conocer, por ejemplo, a sus actores fetiche:

Paul Newman, que en paz descanse, es para mi madre ese amor platónico que todos tenemos cuando vemos por primera vez obras maestras como El Golpe, y en ese caso no hay motivo de discusión: ella se queda con Newman y yo con Redford, que siempre me han encantado los hombres con cara de niño. No es coincidencia tampoco que le guste Lauren Bacall, porque mi madre es igual de elegante que ella. Y es que, como todo el mundo sabe, de tal palo, tal astilla:

El encaje y el vaquero son dos clásicos atemporales que nunca pasarán de moda. Madre e hija lo sabemos e intentamos adaptarlos cien por cien a las ocasiones especiales! En la foto, yo llevo un vestido de Blanco con falda abullonada, pero el otro modelo de la imagen es de Guess. Para emular el look de mi madre, podemos optar entre varias prendas: un vestido de Kiabi por 19,99 €; una blusa de Primark que cuesta solo 15 €; y uno de los vestidos estrella de Asos, a 47 euros. En la pasarela también se sigue de cerca esta tendencia, como en este desfile de la diseñadora australiana Collette Dinnigan. El colgante especial del día de la Madre es de Tous, y hay un montón de modelos.

Y si hay algo que ha sido una verdadera tendencia entre las celebrities, eso ha sido el Polka Dot, o estampado de lunares. Mi madre echa mano de ello para un look más casual, y yo he recolectado diferentes blusas muy similares. De arriba a abajo y de izquierda a derecha, una blusa de Zara, otra de Asos, una de Hoss Intropía (95 €) y la última, también de Zara. Como veis, todas tienen ese aire a lo años 60 que tanto nos gusta…

… Esa década, que pertenece a mis padres, a mi me lleva cautivando desde bien pequeña. Elvis, James Dean, the Beatles, Marilyn, el film Grease, los tocadiscos, los vinilos, los guateques. Mi pareja siempre dice que tendríamos que haber vivido nosotros esa época, pero en realidad me alegro de que lo hayan hecho nuestros padres, porque su influencia nos ha hecho como somos: unos locos, sí, pero unos locos originales, auténticos.

Ella es auténtica, quizá esa sea una de las palabras que te diría con rapidez si me preguntaras por mi madre. Solo ella sabe llevar con total estilo el estampado que yo considero más difícil de combinar, el animal print:

Arriba tenéis dos modelos de camisetas de la marca A-wear: la de la izquierda por 17,50 euros, y la de la derecha, por 35. Abajo, dos prendas de Blanco: una camisa de estas últimas rebajas por solo 12,99 €, y un foulard que cuesta 4,99. De Blanco es también esta cartera de mano, a 6,49 euros, y de Topshop, la camiseta que hay debajo de él. Creo que esta tendencia hay que saber adaptarla a la imagen de cada uno, como hace mamá! Las firmas más atrevidas, como Dolce & Gabbana, Mango y Blumarine, ya se consideran admiradores totales:

¡Por cierto! Como habréis podido deducir por la foto, a Juli (así es como todos la llaman cariñosamente) le gusta viajar, visitar nuevos lugares y culturas. Unas veces, lo hace en carne y hueso y, otras, a través de los libros, sus compañeros de papel (nunca electrónicos!) en cuyas páginas me adentró desde que me dio la vida. Ella disfruta con cualquier historia bien contada, pero sobre todo con las que versan sobre héroes y heroínas que no se arredran ante el peligro o ante la injusticia:

Y así, historia tras historia, cuento tras cuento, mi madre me descubrió el mundo al que yo me quería dedicar y al que trataré de dedicarme siempre, contra viento y marea, tal y como hizo, por ejemplo, el reaccionario pero romántico poeta nicaragüense Rubén Darío, ilustre compositor de aquel cuentecito que mamá solía recitarme mientras yo la miraba feliz desde los ojos que heredé de ella:

Margarita está linda la mar,
y el viento,
lleva esencia sutil de azahar;
yo siento
en el alma una alondra cantar;
tu acento:
Margarita, te voy a contar
un cuento:

Esto era un rey que tenía
un palacio de diamantes,
una tienda hecha de día
y un rebaño de elefantes,
un kiosko de malaquita,
un gran manto de tisú,
y una gentil princesita,
tan bonita,
Margarita,
tan bonita, como tú.

Una tarde, la princesa
vio una estrella aparecer;
la princesa era traviesa
y la quiso ir a coger.

La quería para hacerla
decorar un prendedor,
con un verso y una perla
y una pluma y una flor.

Las princesas primorosas
se parecen mucho a ti:
cortan lirios, cortan rosas,
cortan astros. Son así.

Pues se fue la niña bella,
bajo el cielo y sobre el mar,
a cortar la blanca estrella
que la hacía suspirar.

Y siguió camino arriba,
por la luna y más allá;
más lo malo es que ella iba
sin permiso de papá.

Cuando estuvo ya de vuelta
de los parques del Señor,
se miraba toda envuelta
en un dulce resplandor.

Y el rey dijo: —«¿Qué te has hecho?
te he buscado y no te hallé;
y ¿qué tienes en el pecho
que encendido se te ve?».

La princesa no mentía.
Y así, dijo la verdad:
—«Fui a cortar la estrella mía
a la azul inmensidad».

Y el rey clama: —«¿No te he dicho
que el azul no hay que cortar?.
¡Qué locura!, ¡Qué capricho!…
El Señor se va a enojar».

Y ella dice: —«No hubo intento;
yo me fui no sé por qué.
Por las olas por el viento
fui a la estrella y la corté».

Y el papá dice enojado:
—«Un castigo has de tener:
vuelve al cielo y lo robado
vas ahora a devolver».

La princesa se entristece
por su dulce flor de luz,
cuando entonces aparece
sonriendo el Buen Jesús.

Y así dice: —«En mis campiñas
esa rosa le ofrecí;
son mis flores de las niñas
que al soñar piensan en mí».

Viste el rey pompas brillantes,
y luego hace desfilar
cuatrocientos elefantes
a la orilla de la mar.

La princesita está bella,
pues ya tiene el prendedor
en que lucen, con la estrella,
verso, perla, pluma y flor.

          * * *

Margarita, está linda la mar,
y el viento
lleva esencia sutil de azahar:
tu aliento.

Ya que lejos de mí vas a estar,
guarda, niña, un gentil pensamiento
al que un día te quiso contar
un cuento.

Yo quería ser como Margarita y tocar las estrellas, y sé que lo haré. A pesar del panorama tan difícil que estamos viviendo, fijaos: sigo sabiendo que lo haré. En buena parte lo que sé porque tanto mi madre como mi padre están continuamente apoyándome para que así lo haga, y con ese apoyo ¿quién no podría conseguir algo?

Con la fuerza de la poesía también otro cantante predilecto de mamá, Joan Manuel Serrat, consigue sus pequeñas cosas:

Así que aquí me tenéis, dejando el rock por un día, para asomarme a la belleza de la música que mi madre suele escuchar. Ojo! Que mi madre puede ser más rockera que todos vosotros, y si no me creéis, mirad cómo hace gala del cuero:

Para un look parecido, qué mejor que una cazadora como esta de Mango por unos 99 euros; un jersey con estampado de rombos como este de Zara; y una bufanda en tonos cálidos como la de Pimkie. Yo añadiría un toque especial que además os puede servir como consejo para regalar el Día de la Madre: estas chapas que se pueden comprar en una web llamada Lola Camisetas, que son de lo más cañeras:

Pero si no os convencen, o no las encontráis, recurrid a lo que siempre, siempre, gustará a una madre (y a toda mujer): la ropa. Ella no se cansa de decirlo, y es que es feliz yendo de tienda en tienda, buscando cosas para sí misma y para los demás, y siempre acierta porque tiene un gusto de matrícula de honor. Lo suyo es la sencillez con la elegancia siempre presente. ¡Si os digo que desbanca hasta a la mismísima Catalina de Cambridge!:

Un abrigo blanco nunca pasará de moda y puede ser la clave principal de las ocasiones especiales. Mamá lo sabe, y su hija os recomienda estos dos modelos, uno más entallado, de Mango, y el otro más de diario, de Pull & Bear. Porque ahora que el tiempo está tan revuelto y que todos somos carne de resfriado, hay que hacer más caso que nunca a una de las famosas frases típicas de madre: ¡Abrígate! Tú puedes hacerlo tan bien como mi madre con este abrigo marrón de Pimkie, estos pantalones de A-wear (solo cuestan 29 euros) y estas gafas de Maison Martin Margiela:

Por su estilo, por su literatura, por su estrella dorada en el Paseo de la Fama – al menos en mi pensamiento -, por su personalidad y por la música que desprende, mi madre es única, y se merecía esta entrada como regalo para un día como hoy, pero también para todos aquellos otros en que olvide que ella es, precisamente, inolvidable:

Malagueña salerosa (y III)

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Hoy finaliza este viaje psicotrópico por los tres países con cuya moda, audiovisual, pero sobre todo música, he vibrado más durante estos 28 años que me sacan del club de los 27.

Y lo hacemos con un híbrido España-México. Y no porque sí: yo soy española, pero tengo familia allí. Siempre he mantenido un vínculo invisible entre estos dos países, y es que tenemos más en común de lo que creemos…

No me digáis que no oís esta canción y se os estremece todo el cuerpo… Esta versión tan especial es de Chingón, el grupo de rock mexicano en el que el director Robert Rodríguez toca la guitarra. La conoceréis gracias a que fue parte de la banda sonora de Kill Bill 2, y es que esa aportación mágica que Rodríguez hace siempre a las películas de Tarantino se nutre siempre, siempre, de un acento español que a cualquiera, patriota o no, tiene que llegarle al corazón.

Pero vayamos por partes! Para empezar, y aunque el título engañe, yo no tengo nada que ver con Andalucía, es más: no me cae muy bien la gente de por allí, me pasa como con Galicia (excepto Vigo), qué queréis que os diga, yo no le puedo hacer nada. Nací en Murcia pero con toda mi familia madrileña, a excepción de mi madre, que es manchega, y mi hermana, nacida también en la ciudad de la huerta. Llevo diez años en Madrid persiguiendo algunos sueños, y uno de ellos ya se cumplió gracias a mis padres y a mi familia de allí: pude visitar México y quedar absolutamente prendada.

En DF pude entrar en la casa de Frida Kahlo, ahora convertida en museo. Su historia fue llevada al cine y su personaje muy acertadamente interpretado por Salma Hayek, de la que hablaremos enseguida porque más talento y estilo no cabe en un cuerpo tan pequeñín. En Acapulco y en Puerto Vallarta me acerqué a las salvajes arenas e incluso sobrevolé sus cielos. Pude ver las quebraditas, saborear Soles y Modelos, surcar Xochimilco y hasta sufrir la maldición de Moctezuma. Hoy revivimos todo aquello gracias a una gran comedia: Casa de mi padre:

Sí, los colores están puestos a posta, no hay que olvidar que estamos hablando de mi España. A la derecha podemos ver a dos de los protagonistas: Will Ferrell y Diego Luna, uno de los dobles oficiales de mi pareja. ¿A que son bonicos?

En cuanto a la moda mexicana, se caracteriza mucho por el uso de colores vivos y bordados llamativos, y en eso hay una marca experta, Desigual, con la que yo visto mucho, y de la cual me ha sido imposible encontrar mi vestido, pero sí algunos parecidos:

Los principales diseñadores también aportan su granito de arena aunque eso sí, a precios desorbitados como mandan los cánones. Aquí podéis ver la pasarela de Dolce & Gabbana para el otoño de 2012, unos peep toes de Louboutin, un bolso de Prada y un top de DKNY. Como siempre, las mortales tenemos nuestros propios sitios donde comprar moda de esta inspiración, como este chaleco de Desigual o este vestido de la marca Q2, cuyo precio es de 24,90 €:

Toda esta sensación colorista, alegre y soleada de la vida, pero consciente también de los palos que da, es la luz que te da de lleno cuando entras en México. Yo, desde bien pequeñita, lo sabía, y pedía una y otra vez a Mamá que me pusiera el VHS de la película más chido que se ha hecho nunca sobre este país, Los Tres Caballeros:

Hoy en día la habrían prohibido los gringos pendejos, por aparecer armas, un puro, ‘sexismo’… en fin, que es mejor atontar a los críos de ahora con telenovelas Disney y series sobre entrenadores de bichos raros.

Como último aporte al look mexican, hay que decir que tanto en pasarela como en tiendas podemos encontrar otra prenda típicamente mexicana: el poncho. Aquí tenéis modelos exageradísimos de Alexander Wang, Chloé, Edun o Rag & Bone. Pero, una vez más, lo mejor será recurrir a sus versiones más económicas, como estas de H&M, Zara (los dos centrales) y Stradivarius:

Y, como lo prometido es deuda, hablemos de música y del estilo de esa actriz que nos encandila a todos. De entre los grupos con aires mexicanos en sus melodías hay uno español llamado La Pulquería que espero que os cautive igual que a mí. Y de entre todos los looks de la exótica bailarina de Abierto hasta el amanecer, me quedo con el último que lució en Cannes:

Salma se lució en este festival de cine con uno de los modelos propuestos por la casa Gucci, en cuero rojo, acompañándolo de una estola y de unos taconazos. Tú puedes hacer lo mismo con este vestido Jaén de la firma Barbarella, esta estola negra de H&M de la colección Otoño-Invierno 2011, y con estos Manolo Blahnik que, por cierto, también es español…

…como lo es Penélope Cruz, la actriz más internacional de nuestro país, y con la que vamos a pasar de México a España:

Me encanta Penélope! y odio que la crucifiquen, con lo maja que es. Así luego cómo no quieren que nos llamen país de envidiosos. Ella siempre va muy mona y elegante, como en los Oscar del año pasado (tercera imagen) y eso que fue tan criticada, pero a mí me pareció muy natural y estilosa. Yo propongo las siguientes prendas para emular su estilo: un vestido rojo de Asos a 22,19 euros, para las fiestas informales; esta blusa azul con volantes de H&M; y unos complementos que a Pe le habrían venido estupendamente: un clutch de Mira La Marela por 295 euros, una ganga, oye; y estos zapatos de la marca Membur. Como veis, el rojo es protagonista en nuestra Spanish History X y, si no, mirad esta otra propuesta:

La imagen central pertenece al pedazo de vestido de Marchesa que se plantó Rachel McAdams también en Cannes. Las pasarelas son igual de imaginativas y así podemos ver cómo Ungaro (a la izquierda) y Victorio y Lucchino (a la derecha) reinventan el rojo. Todo está al alcance de nuestros bolsillos, como estos modelos de Pull&Bear (9,99 €, a la izquierda) y Topshop (65 €, a la derecha)

Pero dejemos por un momento los trapos y centrémonos en lo que nuestra Iberia sumergida nos ha dado a lo largo del tiempo en cuestión musical y audiovisual. Desde siempre he visto un grupo claro en la escena española y ese ha sido Los Planetas, seguido de cerca por su facción Lagartija Nick, la formación punk con la que el batería Eric Jiménez se podía desfogar:

Paralelamente a ellos, Los Piratas con Iván Ferreiro al frente hablaban en un tono más pop, pero igual de contestatario. Ahora, Ferreiro actúa en solitario y a veces con tipos tan majos como el que veis aquí:

Se trata de Leví Star y a veces tengo el placer de acompañarle en sus aventuras, como en Millones:

Porque en nuestro territorio hay muchas otras bandas, más o menos jóvenes, que se merecen todo lo bueno que les pase, no os dejéis engañar y buscadlas. Por citar algunas, tenemos a We Are Standard, Delorean, PAL, Juanita y los Feos, La Débil, Market Garden, Soho… Veamos algo de estos últimos, cuyo videoclip dirigió mi señor pareja junto a un gran equipo de nuevas promesas del audiovisual, pertenecientes a la productora Monito Films, ahora Mapa de Tramas:


Bandas con una declaración de intenciones implícita y explícita, como debe ser. Al igual que la que, con mucho, la que ha sido la mejor serie que se ha hecho en este país, impecable en realización, actuaciones, buen gusto y crítica, Crematorio:

Así es: a mí también me recuerda a True Blood. Yo desde luego estoy orgullosa de haber nacido en un país en el que, ahora más que nunca, hace falta alzar la voz y denunciar de forma justa lo que nos parece injusto, y por lo tanto existe gente que así lo hace y así lo reivindica. Que no toda España son sevillanas y toreros! aunque sí que nos podamos dejar influir por ese look a la hora de vestir, eso sí, añadiéndole nuestro toque personal:

Mirad qué buena moza la Longoria presentando los Premios MTV! Para hacer como ella, podéis probar con uno de estos dos boleros de Mango, siempre combinándolo con unos tacones negros y algo folklóricos: los de la izquierda son de Manolo Blahnik y cuestan 129,99 euros y los de la derecha, unos Louboutin a 189 € ¡Tampoco son tan caros! ¿verdad?

Pero este post no estaría nunca completo si yo hablara de España y no hablara de los dos sitios que más quiero!

Uno es Madrid, casi todos lo habréis reconocido, y el otro es el maravilloso pueblo donde veraneo, se llama Puerto de Mazarrón y soy feliz cada vez que voy allí, como demuestran estas caritas: :) :) :)

Así que, para ir acabando, os propongo este look playero porque dentro de muy poco tenemos unas deseadas vacaciones, y habrá que ir preparando alguna escapadita a la costa mediterránea, cantábrica, azteca o maya

Cómo no, esta propuesta tiene influencias spanish and mexican: El bikini turquesa y con volantes es de Blanco y cuesta 12,99 euros. Lo he combinado con este pareo blanco de Prenatal, con esta camisa oversize de lunares de Venca, y con estas cuñas de Stradivarius. Los complementos estrella son una pamela de Melissa Odabash y un bolso tipo capazo de Dolce & Gabbana. Y preparada para un margarita o una Estrella de Levante!

No quiero finalizar sin hacer un auténtico mix entre ambas culturas. Me he basado en Andrés Sardá y su pasarela imposible pero tan bonita… Mi elección es esta pareja: blusón blanco de Salsa, muy mejicano, y sombrero malagueño de Asos, a 26,37 euros:

Con esto sí que finalizo! Ya que estamos hablando de mezclar ambas culturas, y ya que soy una verdadera loca de la música bien hecha, qué mejor que conjugar todo esto gracias al único grupo en el mundo que lo ha conseguido y que siempre será el más CHINGÓN. Olé!

London calling

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The ice age is coming, the sun’s zooming in
Meltdown expected, the wheat is growing thin
Engines stop running, but I have no fear
‘Cause London is drowning, and I live by the river

London calling to the imitation zone
Forget it, brother, you can go it alone
London calling to the zombies of death
Quit holding out, and draw another breath

Además de lo visionario de la banda de Joe Strummer, Gran Bretaña y sobre todo Londres tienen algo mágico y especial que las caracteriza. Y no, no es lo que el bueno de Dennis Farina comenta. Muy probablemente tiene algo que ver la grandísima música que ha salido de esa isla, por no hablar de sus productos audiovisuales. Por eso, y por su estilo a la hora de vestir (y de hablar), Inglaterra se convierte en el segundo país protagonista de las entradas de este blog.

Aquí, una muestra de todo eso unido: Control, de Anton Corbijn, (2007), sobre la vida del líder de Joy Division:

Este fue un pequeño homenaje al sonido Madchester, abanderado por este y otros grupos como A Certain Ratio, Happy Mondays, The Stone Roses o The Jam, que surgieron tras la influencia del movimiento Punk. Otro gran homenaje audiovisual y película de culto si profesas una religión musiquera, es 24 Hour Party People, de Michael Winterbottom (2002):

Los pioneros en romper las normas establecidas fueron, como ya hemos dicho, los punks. Bandas como The Clash, a quienes pertenece el título de esta entrada (sí, intenté buscar algo más original, pero la letra de este himno siempre me ha conquistado), The Buzzcocks o los Sex Pistols, dieron su toque más que personal a la escena musical de todos los tiempos, y formaron todo un movimiento con una forma de pensar, de actuar y hasta de vestir. Las tiendas de todo el mundo han recuperado ese estilo y yo os propongo dos looks: uno basado en la pasarela y otro en una celebrity.

Puedes asemejarte a la tendencia inculcada por Balmain gracias a complementos con tachuelas como los siguientes: unos botines de Zara por 49,99 €, un cinturón de Pimkie por 5,99 o uno de Bimba y Lola por 52 euros. Para la parte de arriba es ideal una camiseta sin mangas como esta de Blanco, y como pantalones estos pitillo de tartán de la tienda Asos.

O si no, también puedes darle un rollo diferente y hasta más chic, como hace la modelo Chanel Iman: la camiseta con la mítica lengua de los Stones es de Polyvore, y puedes combinarla con un chaleco largo como este de Zara, por 19,95 €. Los shorts de tartán son de Topshop y, como calzado, ninguno más bonito y glamouroso que estos botines con tachuelas de Pull & Bear, a un precio de 55,95 euretes. God save the queen, que decían Sid, Rotten y compañía.

Y es que esa Inglaterra decadente ya venía apuntando maneras desde que en los 60 otro movimiento se gestara en las calles de las principales ciudades del país. Eran los Mod y tenían como máximo exponente a los Who:

Ellos, al igual que los Black Crowes, supieron darle un buen uso a la bandera de su nación, tanto que hasta hoy en día se sigue usando incluso en publicidad. Los Mod se veían venir de lejos: pelete de niño bien, Vespa, zapatillas Converse, vaqueros ajustados y abrigo típicamente inglés. Tuvieron también una gran aportación femenina personificada en la modelo Twiggy y sus vestidos yé-yés:

¡No me digáis que la actriz Emma Watson no es un calco de esta modelo tan maja -y tan poco alimentada-! Twiggy puso de moda vestidos como el que hay a la derecha de su imagen, pero tú puedes hacer lo mismo con otro como este rojo de Zara, y por tan solo 25,95 euros. Si, además, llevas un corte de pelo a lo garçon, estarás muy vintage y moderna a la vez.

De nuevo tenemos a Emma luciendo un abrigo clásico inglés, que es la otra prenda que toda buena Mod debe tener en el armario. El suyo, en azul, se asemeja a este modelo de Zara, de corte algo militar. Si quieres algo que combine más con todo, entonces el negro es tu color, como el que ves a la izquierda, de El Corte Inglés, y muy parecido a lo que vemos en las pasarelas, o como el de la derecha, que es de Blanco y estampado, al estilo del que lleva la actriz Leighton Meester.

Otra cosa buena de la magia que desprende este país, es la multitud de estilos y tendencias que podemos ver en él, y aún así sus habitantes siempre tienen algo por descubrir y siempre están en busca de lo nuevo. Prueba de ello es, por ejemplo, el arrebatador sonido de la cantante Adele, tan elegante a la hora de hacer sus apariciones en público. O, todo lo contrario, la renovación total de un look que, será lo que queráis, pero nunca pasará de moda: el look choni.

Lauren Socha (actriz de la serie Misfits que ha alzado al estrellato su marcado acento Cockney) o la cantante Lilly Allen son dos de los estandartes de lo que en España equivaldría al chonismo de los barrios, los bloques. No tengas miedo de ser como ellas y defiende con arte unos buenos pendientes de aro como estos de Asos (8,39 €) y de Accesorize (6,90 €). También se permiten los colgantes de oro (o de algo parecido). Un ejemplo es este tan patriótico, también de Accesorize y por el mismo precio que los pendientes.

Es precisamente la marca Accesorize la que se ha atrevido a teñirlo todo de inglés, y para esta temporada ha creado la colección Cool Britannia, cargada de bolsos y de los complementos más inesperados. Vamos, que ni la ex Spice Girl Geri Halliwell, con su línea de ropa de mercadillo, se hubiera imaginado tener tantas cosas de su adorada UK!

Aquí tenemos a Geri, pobrecita mía, intentando hacer que sus modelos FAIL lleven con dignidad semejantes prendas. A la izquierda, un bolso de Chanel que tuvo la misma idea que la Spice, pero antes. A la derecha, un babero maravilloso que no tiene impresa la bandera pero que me ha parecido lo mejor de todo este post: está estampado con la portada del álbum Some Girls de The Rolling Stones, y lo puedes encontrar en Sourpus Clothing por 12 euros. Abajo, algunos de los hypes de la colección de Accesorize: un bolso, unas toallitas para llevar en él, un anillo, y un clutch carísimo (44,90 €) pero, todo hay que decirlo, mono hasta decir basta.

Es verdad, me habéis pillado: me gustaban las Spice Girls, para qué engañaros. Yo siempre he sido muy ecléctica y muy de escuchar todo lo que caía en mis manos, y estas mujeres aterrizaron en mi infancia a la par que el sonido inglés por excelencia: el brit-pop. La guerra entre Oasis y Blur se desataba hasta en las páginas de la Super Pop ¡y qué bien nos lo pasábamos! Pero ¿por qué tendría que gustarme solo uno de esos grupos? Yo amo lo loco que está Damon Albarn y su mentalidad de empresario hippie, al igual que sus tremendos videoclips, pero también amo esa adicción a todo lo adiccionable y a las peleas que tenían los hermanos Gallagher, que me los imaginaba yo pegándose en el salón de su casa por el mando a distancia. Al brit le debemos otras genialidades como mi amor Richard Ashcroft o los Kula Shaker, por decir solo dos. Pero, sin duda, los grandes temas de la banda sonora de nuestras vidas los han puesto ellos:

Desde entonces, lo más inglés y provocador que hemos tenido, se nos fue al cielo hace poco, nuestra amiga Amy Winehouse. Si tú también adorabas sus super moños y estilismos imposibles, aquí tienes cómo emularla:

El tartán sigue imparable y aquí tienes una muestra, un bustier de Blanco por 22,99 euros. Combínalo con una de estas dos faldas de estampado leopardesco: la corta es de Asos y la que va a media pierna, también de Blanco. Para ceñir a la cintura, este cinturón obi de Stradivarius, por menos de 10 euros. ¿No querías choni? ¡Pues toma tres tazas!

Los bajos fondos de Londres es como nuestra Malasaña, pero no tan moderna. Puedes encontrar gente tan rara como la que incluye en sus películas el cineasta inglés más loco de los últimos tiempos, Guy Ritchie:

Con él y sus boinas, pero más bien con Sienna Miller y sus sombreros, hemos aprendido qué otra prenda típicamente inglesa está de moda. Aquí podéis ver a Sienna con tres de sus estilismos, y sendos sombreros que he escogido para las diferentes ocasiones. ¿Que te vas de festivalaco? Pues es perfecto este de rafia de Zara, por 15,95 €. A la derecha, ideal para ir a una fiesta sin arriesgar tanto como la Miller, este sombrero de gángster de Pull & Bear (7,99 €). Y abajo, para un momento más casual, este modelo en negro de Blanco. Recuerda que Sienna se inspira en sus Satánicas Majestades.

Y ya que estamos, no vamos a ir acabando el post sin escucharles un poco a ellos. ¡La mejor mula sin manta, no!

¡Cuántos grupos han imitado al inimitable Mick! Sus bailes, su aspecto de homeless pero su carácter de gentleman, pero, sobre todo, sus provocaciones. Bandas que son tan buenas porque son inglesas, si no ¿de qué? ¡Es broma! Me encantan Placebo, Suede, Pulp, Radiohead por encima de todo… El eclecticismo del que hablaba antes se hace patente en todos estos grupos, que también llegaban bastante influenciados por Mr. David Bowie, un señor que también patentó el tweed. ¿Tweed? ¿Alguien ha dicho tweed? ¿Y después look college? ¡Qué bien hilo los temas!

Bonico y elegante, este look es ideal para atreverte a ponerte unas calcetas que en otra ocasión nunca usarías, como estas de Stradivarius. También es importante una buena falda de tablas (esta es de Pepe Jeans) o, en su defecto, un sombrerete de cuadros escoceses (este es de Levis) Los otros complementos que no te pueden faltar son el chaleco y los zapatos tipo mocasines, pero con taconazo. El chaleco negro es de Zara y cuesta 25,95 € y el de cuadros marrones, de Stradivarius. En cuanto a los botines con lazo, son de Louis Vuitton, y los marrones, de H&M.

Y si ya no estás en edad de merecer, como no es muy recomendable que eches mano de esta tendencia, lo mejor es que lo adaptes a la versión adulta: el blazer. Apúntate al estilo Victoria Beckham, otra ex Spice que, aunque es estúpida hasta decir basta, por lo menos viste un poco mejor que la otra:

El blazer de la izquierda es de Topshop y es el favorito de Kate Moss, así con su escudico a un lado. A Vicky en cambio le va más la sobriedad pero con un pequeño toque glitter, por eso se calza estos impresionantes peep toes de Louboutin. Para emularla, puedes hacerlo con un blazer como este de Pimkie por 25,95 € y unos pantalones de cuero de H&M.

Y mientras este interminable post va llegando a su fin, qué mejor que poner el puntico rebelde y meternos un poco con los ingleses. ¿Cómo? Hombre, pues hablando de los irlandeses que les eclipsaron a todos. Que sí, que son irlandeses, pero más que eso son ciudadanos del mundo:

Por último, algo mucho más simple y, por qué no decirlo, más cercano a lo guiri, pero que te permitirá llevar un pedacito de la Gran Bretaña en tu corazón. Atención a las camisetas y botas con la bandera de la Union Jack:

De izquierda a derecha, en la fila superior: Forever 21, Polyvore y dos camisetas de Blanco a 17,99 € cada uno.

De izquierda a derecha, en la fila inferior: Hunter, Dr. Martens y los dos modelos de Converse inspirados en The Who.

Y es que no había nadie como ellos en toda su patria!

American Pie

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I met a girl who sang the blues
And I asked her for some happy news
But she just smiled and turned away
I went down to the sacred store
Where I’d heard the music years before
But the man there said the music wouldn’t play
And in the streets the children screamed
The lovers cried, and the poets dreamed
But not a word was spoken
The church bells all were broken
And the three men I admire most-
the Father, Son, and the Holy Ghost-
They caught the last train for the coast
The day the music died
And they were singing

Si no hacemos nada, la música morirá.

¡Sí! Así de optimista vuelvo tras mi período de claustro. El motivo, una vez más, los exámenes, pero hoy puedo decir con orgullo que los he terminado y con muy buenos resultados, y lo mejor de todo es que ya no tengo ninguno más.

Ahora toca pelear.

En toda mi vida, mientras peleaba, me ha acompañado la música. Pero la música vive momentos tristes, como la vida misma y como las esperanzas de muchísimas personas. Creo que lo importante, precisamente, es no perder esto último. Por eso las próximas tres entradas van a estar dedicadas a los tres países que más y mejor música me han regalado, en forma de dorada espada con la que pelear día tras día.

El primero de esos países es Estados Unidos, cuna del Rock and Roll y adalid del Country, con pilares como Don McLean, Neil Young, Willie Nelson, Johnny Cash… Es imposible que no te gusten estos señores de sombreros vaqueros y pitillo en la boca. Es imposible que no oigas Highwayman y no te entren ganas de pisar el desierto de Arizona con unas buenas botas camperas:

Las dos de los extremos son de Sendra, y parecen sacadas de una película de cowboys. En la imagen del centro, unos botines de Pull & Bear por 55,99 euros, una versión más económica y también menos llamativa. Aunque ya sabéis lo que pienso: aquí hemos venido a jugar.

Y a jugar se ha dicho! Además de las películas del oeste (de todas, mis favoritas son Sin perdón y El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford) otro género ambientado en Estados Unidos es el que cultivó Martin Scorsese. Lo hizo, sobre todo, en la que para mí es su obra cumbre, y con la que nos descubrió el turbio mundo que oculta ese mito estadounidense llamado Las Vegas:

Una obra maestra de la realización, del guión, de la interpretación… y de la banda sonora. Pero, además del cine, es la televisión lo que más nos ha acercado a este país y a la amalgama de culturas que alberga. Desde series mitiquísimas ambientadas en Nueva York como Friends, Cómo conocí a vuestra madre o Sexo en Nueva York, hasta las que exploran las regiones más conservadoras: True Blood se desarrolla en un pueblo imaginario de Louisiana y Glee cuenta la historia de un instituto de Lima, Ohio. Por no hablar de las series que nos mantienen en ascuas sobre el verdadero paradero de sus personajes: el Springfield de Los Simpson o el condado de Candem de Me llamo Earl. Nadie sabe dónde están.

La que mejor nos ha sabido explicar, por medio tan solo de imágenes y música, dónde se sitúa, es esta otra genialidad:

¿Y cuál es la prenda favorita del gángster y del vaquero? Está clarísimo, y más viniendo de una defensora a ultranza de este complemento:

Además, sus estandartes son tres americanas de pro: Sarah Jessica Parker, con la que aprendimos que las feas también pueden ser estilosas; Pamela Anderson, de quien me enamoraría hasta yo; y Jessica Simpson, inolvidable lavando aquel coche mientras versionaba a Nancy Sinatra. Si optas por sus looks, aquí tienes tres sombreros que son, de izquierda a derecha, de Pull & Bear, Bimba y Lola, y H&M (qué curioso, todos llevan la conjunción ‘y’ en su nombre) He de decir que yo tengo el del centro, y cuando empieza a hacer buen tiempo es un imprescindible!

Pero dejémonos de sombreros y botas y vayamos a lo que más nos atañe de este maravilloso país donde los chavales no saben quién era Cervantes pero tienen tres clases diferentes de armas en sus taquillas: su icono, su bandera ¡qué gente más patriótica, oye!

The Black Crowes, otro grupazo oriundo de Atlanta, Georgia, sabía muy bien qué hacer con ese jodido patriotismo: lanzarlo por el sumidero. Y así fue como la portada de su disco Amorica fue censurada, llegando a aparecer en lugar de esta, otra en la que solo se veía el famoso triángulo sobre fondo negro. Qué poco sentido del humor, ¿no?

Pero no se preocupen, que años después llegó Balmain para rescatar las sanas costumbres: la casa francesa se fijó en una callada Kate Bosworth que se paseaba así de lozana por el festival de Coachella con una T-shirt de Topshop, y las fashionistas se volvieron locas, sacándose de la manga todo tipo de ropajes untados con la orgullosa bandera:

Desde shorts desteñidos, como estos de Topshop (32 euros) y Polyvore (36 euros). El del centro es un do it yourself!

Hasta camisetas de lo más variado: aquí podéis ver las que crearon Miss Sixty, Unif(90 euros) y Blanco (22,99 euros):

Pasando por todo lo impensable, algo que ni el mismísimo Axl Rose hubiera imaginado cuando saltaba al escenario:

Aquello que mira el bueno de Axl en la lontananza es una americana de Balmain que ha popularizado el simpar Mario Vaquerizo, seguida de un anillo de la tienda online Asos que puedes obtener a un precio de 13,79 $. A la derecha, y también de Asos, un pañuelo muy al estilo jugadora ocasional de billar. Y como calzado podemos elegir entre unas clásicas Converse o estas Nike SB Dunk High Born in The USA, inspiradas en el himno de Bruce Springsteen.

Las celebrities de más buen ver son adictas a esta tendencia. Es más, lo son desde hace mucho tiempo, como nos demuestra y nos alecciona Raquel Welch ¡esto es tener estilazo!:

Todo esto lo sabía muy bien Lenny Kravitz cuando nos descubrió su sexy videoclip con la actriz Heather Graham como protagonista. Era una versión del conocido American Woman de la banda de psicodelia Guess Who, tema que escuchaba el gran Kevin Spacey mientras conducía en American Beauty. La que aquí conduce es la propia Heather, y precisamente un majestuoso descapotable pintado con la bandera. Harleys, dinner’s, chicas encueradas, guitarras y el buenorro de Kravitz, ¡viva, viva!

Las pasarelas también se han dado cuenta de que este rollo mola, y lo que más me ha llamado la atención es la apuesta de Dsquared por la faceta cherokee de este país. Otros que lo reinventan son Dolce & Gabbana y estas son las dos propuestas que podemos adaptar a nuestros bolsillos:

Para este original look he encontrado esta cinta para el pelo, muy a lo indio, de H&M; este chaleco de Maje por 250 euros; unas botas altas muy vistosas de Christian Louboutin a 205 euros en rebajas; y estos botines de Antik Batik que cuestan 159 euros. Hau!

En cuanto a la pasarela de D&G, este mono de Blanco se le asemeja mucho. Puedes combinarlo con este bolso de cucharadabcn.com por 90 euros (el original de la casa italiana cuesta 198, tampoco está mal) y con estas botas de Mango.

Por último, un apunte sobre todo lo contrario: la contracultura norteamericana. Ya he mencionado a mi actor favorito dándole la vuelta a todos los esquemas en la oscarizada American Beauty, pero son muchos más los productos que nos llegan desde el otro lado del charco con el propósito de ser autocríticos: Trey Parker y Matt Stone con su irreverente South Park, teleseries de animación como Los Simpson, Malcolm o American Dad, el cineasta documental Michael Moore, o toda la música que no suena en Los 40 Principales pero que en un tiempo pasado sonó y con mucho motivo. De todos, el que más impactó a toda una generación que olía a espíritu adolescente tuvo un final no muy merecido, pero siempre nos quedará su mensaje. Con él me despido: que Dios bendiga América!


Penny Lane

Penny Lane is in my ears and in my eyes
There beneath the blue suburban skies
I sit, and meanwhile back
Penny Lane is in my ears and in my eyes
There beneath the blue suburban skies…
Penny Lane.

¡Cuánto tiempo sin pasar por aquí! Han pasado ya muchos días desde que prometí aparecer antes de mi cumpleaños para hacer algún especial. No tenía uno, sino dos: sobre mi onomástica y sobre el día de los enamorados, ya que ambas fechas se encuentran tan juntas. Por circunstancias de la vida, el retrovisor roto, la fiesta alucinógena y el estrés que me caracteriza, ninguno de esos dos especiales llegó a ver la luz (y eso que estaban preparados en sus carpetas de Windows)…

… pero ahora se juntan en uno mejor.

Esta es Penny Lane. Quien a su vez es una canción de The Beatles. Quien a su vez es la autora de este blog. Pensaba y pensaba en cómo unirme a mí misma con San Valentín y con todo lo que quería contar últimamente. Quería hablar de A day in the life (también es una canción de The Beatles) y ese solo interminable que Mr. Neil Young tuvo a bien regalarnos en el Rock in Río de hace dos ediciones. Quería hablar también de Good riddance (time of your life) de Green Day, y de cómo conseguí ver gratis a la mejor banda que he visto nunca en directo, con permiso de Rage Against The Machine.

Pero era demasiado hablar de la vida, teniendo en cuenta todo lo que nos sucede a lo largo de ella. Hay en este blog tres factores que se unen: la música, el audiovisual y la moda. En la vida hay solo dos: quiénes somos y a quiénes queremos. Yo soy alguien que, cada vez que cumple años, llamadme romántica, pero adora estar con sus amigos:

Así es: me he decidido a enseñaros quién soy. A juzgar por las fotografías, soy una loca que se viste de cuero y cocina tartas y postres varios. Una especie de Bree Van de Kamp del rock. Me encanta. Si vosotras también os rendís al look Old Rocker, entonces dejadme que os cuente que mi vestido de Bershka me costó 10 euros en las rebajas y que aquí lo podéis ver mejor:

Estoy loca y me gustan los años 70 y 90. No me gusta mucho lo nuevo, si por mí fuera habría acabado todo en el año 2000. Porque según una profecía, en 1999 se acababa el mundo y no fue así, no. Lo que pasó en realidad fue que, al finalizar ese año, una de las mejores bandas del mundo lanzó lo siguiente:

Así vuelve a ser: detesto a Metallica, soy cien por cien AC/DC. Y es que un sonido que nació en 1973 y que décadas después seguía sonando tan bien, tiene por fuerza que ser el sonido favorito de la familia. Es como el denim, que nunca pasa de moda. Y hablando de denim: después del cuero, es mi tejido favorito, sobre todo para los rodajes:

Para mí, esto es un básico imprescindible. Empezando por unas Converse como estas, porque son el calzado más cómodo y más versátil que existe. Y quien diga que no combinan con falda, está equivocado: aquí tenemos tres muy diferentes pero preciosas. La de la izquierda es de la marca Free Soul y cuesta 29,99 €; la del centro la firma Guess y es la más cara: 142 euritos; y la de la derecha la podéis encontrar en Levis por el módico precio de 90. Para la unión entre ambas prendas yo opto por unas medias de rejilla. Las hay en cualquier tienda y siempre dan el toque glam a un outfit más urbano. Para la parte de arriba escoged siempre camisetas de grupos buenos, como esta de Guns and Roses que podéis comprar en Asos. A mí me gusta llevarlas con un chaleco por encima: el de la derecha es de Fornarina y el de la izquierda de Blanco, por solo 11,99 euros.

¿Cómo lo veis? ¡Resulta que así es Penny! Una tía normal, la verdad. Pero no siempre fui normal: hace tiempo fui rubia.

¡Miradme qué feliz en mis juergas de groupie! Lo que llevo en el columpio es una camiseta de Dita Von Teese para H&M, que me compré porque el dinero lo destinaban a una fundación contra el SIDA; y unos shorts de color marrón de Stradivarius, porque en verano son lo mejor. A la derecha llevo tres de las cosas que más me gusta portar: un sombrero, que creo que me compré en un chino porque me encantó ese aire british; una cazadora vaquera de Bershka; y una guitarra que aquí es española pero que queríamos que fuera acústica. Ahora ya la tengo de ese segundo tipo! Y para el look del centro, que es el más gamberro, os he preparado una propuesta, ya que ese vestido de Green Coast del año de la pera me ha sido imposible encontrarlo en el Internet:

Empezamos por los vestidos, que siempre tienen que ser coloridos y tener un aire a lo años 50, 60 ó 70: de izquierda a derecha tenemos uno de Mango con estampado de estrellas, otro de Desigual de la colección 2011, uno de Blanco también con estrellas, y por último uno de Yuki Tokyo para Asos, que podéis comprar por unos 50 euros. En la parte de abajo podéis ver los complementos, como esas medias rosas de H&M (son las mismas que llevo en la foto), unas botas mosqueteras tan bonitas como estas de Mustang, y unas chapas para colocar en el escote, por ejemplo del dios Tarantino.

Y qué mejor complemento para un vestido (y para todo, en general) que una buena cazadora de cuero. Celebrities como mis amigas Kate, Jennifer, Carlota y Penélope la saben llevar muy bien, pero yo también os propongo unas cuantas:

De izquierda a derecha one more time tenéis estas tres opciones: la primera es de Belstaff y no os digo su precio porque moriréis en chafarinas. Vale, de acuerdo, cuesta 386 euros, o eso pone en la fotografía que me descargué ¡madre mía, qué dolor!; la segunda la firma Celop, y la tercera es de la temporada Otoño/Invierno 2012 de Mango, más económica, me imagino. Si en vez de con vestido queréis llevarla a diario (yo hago las dos cosas) os propongo otro de mis looks:

Los pitillos no mueren, solo se reproducen, y aunque yo prefiera los campana y sea feliz porque están de vuelta, sigo teniendo cariño a estos viejos amiguetes heavies. Los de la izquierda del todo son de Venca y solo cuestan 12,99 euros, y los de la derecha del todo tampoco están nada mal de precio: 45,50 € para este modelo Deep 178 Cherly de Lois. Por supuesto son de obligada combinación con una camiseta blanca de grupo de la british invasion, como estas de los Stones y de los Who, ambas de Asos.

¿Que queréis que os ponga a uno de ellos, para contrarrestar el viaje hasta Australia de antes? Perfecto:

The Who es otra de mis bandas preferidas, y The Seeker una de sus canciones más transgresoras y especiales para mí, sobre todo por el loco de su batería, Keith Moon, y por todas las anécdotas que el Rolling Stone Ron Wood cuenta sobre él en el que es uno de mis libros de cabecera, imprescindible si estás tan loco como ellos… o como yo:

Me acabo de dar cuenta de que, salvo Casi Famosos, aún no he hablado nada acerca del audiovisual. Y es que para mí, al igual que con la música, es muy muy difícil elegir solo una película. Suelo decir siempre que mi película favorita es Pulp Fiction, aunque por supuesto la amiga Penny y la banda Stillwater luchan cada día por ese puesto. Hay dos ‘americans’ que también están muy cerca: American Beauty y American History X. Pero una de las películas que se hizo con mi corazón y que se mantiene en el top tres y lo hará siempre habla, como no podía ser de otra manera, de música:

Control: esta obra de arte narrada por el magnífico Anton Corbijn (ya hemos hablado de él en alguna entrada) nos cuenta el biopic sobre Ian Curtis, líder de la banda de shoegaze Joy Division, cuyo final no pudo ser más sobrecogedor. Es una cinta arriesgada, de una belleza cuidada pero a la vez salvaje y, sobre todo, atmosférica, y nunca mejor dicho. Es una película que, además, habla de amor. Ese sentimiento lo celebramos hace muy pocos días, el 14 de febrero. Yo quise además rendir homenaje a algunas parejas que considero encantadoras. Estas son:

Alaska y Mario Vaquerizo, Kate Hudson (Penny Lane!) y Matt Bellamy del grupo Muse, Seal y Heidi Klum, y Marta Etura y Luis Tosar. Son ocho personas de las que me gustaría hacerme amiga, porque los considero extremadamente interesantes y me dan la sensación de ser gente de un buen rollo tremendo. Yo sería feliz bebiendo yonkilatas junto a Vaquerizo, invadiendo Polonia ayudada por Matt, flipando con el vozarrón de Seal o con el de Luis ‘Malamadre’ Tosar. Pero en esta ocasión mejor voy a hablaros de los looks de ellas, que son unas señoras y saben cómo vestirse:

Para emular a la gran diva Alaska, he pensado en este vestido de Versace para H&M y en estos taconazos de cuero de Valentino: más rock, imposible. En cambio, para combatir al frío invierno, es mejor tomar nota de la dulce Penny e ir calentita con un abrigo como este de Mango por 49,95 y unas fantásticas botas de agua. Estas son de la marca Kiabi y cuestan 39,99 €. A la derecha encontramos un kimono muy parecido al que viste Heidi Klum, pero que puedes comprar, creo recordar que en Blanco, por 29,99 € (sí, también cometo errores y la vejez hace que olvide las cosas ¡así soy yo!) Y, por último, si quieres ir tan guapa como Etura el día que recogió su Goya, puedes enfundarte en este precioso Valentino.

Lo glamouroso termina aquí… ¡¡¡pero ahora empieza lo divertido!!! Hagamos algo que no es habitual en mí, pero que por haber sido mi cumpleaños estoy segura de que me permitiréis: reírnos de la gente, en esta ocasión de algunas parejas. Aquí comienza FAIL vs MOLÓN:

NORMA ESENCIAL en la moda: si eres un hortera en potencia, desiste, por favor, y acude a tu evento en vaqueros. Porque, Paz Vega, guapa, mucho L’oreal o lo que fuera esa mierda que anunciabas durante el 15-M, pero yo creo sinceramente que te viste tu peor enemiga. Ambas parejas tienen la misma pose en sus respectivos photocall, pero es que no hay color entre la elegancia de la guapísima Natalie Portman, inmaculada en su Lanvin de color rosa, y esa cortina de habitación ochentera que se plantó la actriz española. ¿Y qué me decís de los maridos? Ahí tenemos a Benjamin Millepied, discreto, sencillo y con su toque fashion gracias a la pajarita, y por el contrario a Orson Salazar, que parece salido de un videoclip de Chayanne. La corbata negra, alucina, vecina.

En el top 2 de tontos creyéndose fashion se colocan directamente los insufribles Guti y… y… ¿cómo se llama esta tía? Me acabo de acordar: Romina. ¿¿Qué demonios hacen?? ¿Se acaban de comer unos Pelotazos y se han puesto las calcamonías en el baño? ¿Están a medio vestir pero aprovechan para hacerse una Foto-Tuenti? Porque esas trabillas sin cinturón, o ese calzoncillo asomando, cantan a choni pero a kilómetros. ¿O será más bien que no les quedaba tela a sus costureras y, mientras tanto y para matar el rato, decidieron dibujarse unas absurdas huellas en sus vientres? La tontería me abruma, pero me abruma más esa chaqueta de tartán demoledora hasta para Guti, esa barba a juego con la gafapasteada, y esa camiseta de los Ramones (sabrá esta señora acaso quiénes son) tres tallas más pequeña. Vamos, nada que ver con otra pareja del mundo del fútbol: Xabi Alonso y su chica Nagore Aramburu, vestida impecablemente por Isabel Zapardiez.

Y ya por último y en cabeza, la palurdez profunda nivel Terrorista de la Moda ha llegado a los American Music Awards. Mientras que por la alfombra de estos premios musicales desfilaban los super sexies y cañeros Gene Simmons, de Kiss, y esposa, les pisaban los talones los adefesios miembros de la pareja sentimental más catastróficamente HORTERA del mundo moderno: David Guetta y su mujer, que debió entrar unas ocho veces aquella tarde a la cabina de Rayos UVA. No sé por dónde empezar, si por la camisa rabicorta de él o el abrigo horrendo de borrego de ella. Si por los pantalones de cuero arrugados y petados de él, o por el modelito Brokeback Mountain/Cherokee de ella… Y esas botas, y esos pelos… Qué despropósito.

Mejor llorar de risa que de pena, ¿verdad? por eso me había reservado para el final una faceta muy guay de Seal y Heidi, mis coleguitas. Además de ser una pareja fashion, también son divertidos. Y si no, mirad la que montan cada Halloween:

Humor, amor, amistad y ganas de hacer las cosas bien y de luchar por todo aquello en lo que crees. En todo esto se basa mi forma de ver a Penny y lo que es la vida que la rodea. Para ello, voy a terminar la entrada con una fotografía que lo resume, y que además está realizada por uno de los mejores amigos que tengo, Javier Sánchez, autor también de las imágenes con las que abrí el post, hechas con su Cámara-Indigente. Para este beso, en cambio, nos sacó muy ricos:

¿Es que no habéis aprendido nada del Día del Amor?

Smooth Criminal

As He Came Into The Window
It Was The Sound Of A Crescendo
He Came Into Her Apartment
He Left The Bloodstains On The Carpet

Veréis como al final me termináis odiando. Si hace poco me metía con las ñoñas que no escuchaban rock, hoy es el turno de hablar del tema de moda: el cierre de Megaupload. Yo me dedico a la música y, dentro de poco, al audiovisual. Hace unos cuantos años ya cerraron un sitio de descargas musicales llamado Napster, debido a las quejas de muchos artistas y grupos, entre ellos Metallica. Sin embargo, la web recibió apoyo de otros, entre ellos mi banda favorita, Radiohead, o grupos tan dispares como los Smashing Pumpkins o Public Enemy. Noel Gallagher, sin ir más lejos, ha criticado a los músicos que cargan contra Megaupload.

Con esto quiero explicar que entiendo las dos partes, pero no comparto el radicalismo de los que dicen que todo debería ser libre en Internet. Es lógico que ningún gran magnate de la música o de la TV se va a arruinar por que los usuarios no compren discos o series, pudiéndolas descargar gratis. No, ellos no se van a arruinar. Pero las productoras y los creadores, quizá sí. ¿En qué se traduciría esto? En que, al dejar de ser los productos rentables (sí, esos productos que tanto os gustan, como Perdidos, Cómo conocí a vuestra madre, Glee, Big Bang Theory, True Blood…) cada vez los grandes magnates pedirán menos, con la consiguiente reducción de plantilla de los trabajadores del audiovisual.

Conclusión: que defendiendo a capa y espada las descargas ilegales estáis fomentando el paro del sector.

Ojo! que yo también las uso, como el que más, pero la diferencia está en que, si las retiran, yo no me quejo ni empiezo a clamar que esto es un ataque contra la libertad de expresión. Entre otras cosas, porque eso precisamente no es libertad de expresión. La libertad de expresión es, por poner un ejemplo tonto, que un periodista pueda escribir en su publicación que un gobierno está metido en casos de corrupción, y no venga nadie a pegarle un tiro y meterlo en una bolsa.

Soltada esta perorata, vamos a hablar de un amigo que en paz descanse:

Siguiendo su línea de espectaculares tributos, la serie Glee dedica su capítulo de esta semana al rey del pop, Michael Jackson. Esto sí era pop, y no lo que hay ahora. Soy clásica, yo lo sé, pero no me digáis que los grandes iconos de la música y de la moda no son las estrellas de los 80 y los 90: Jacko, Madonna, las Spice… ¡qué mundo maravilloso!

Este es el alucinante dueto que se montan Santana y el nuevo pretendiente de Blaine, acompañados por dos cellos. No es la primera vez que Ryan Murphy nos deleita con un homenaje de estas características: ya lo hizo con ‘Thriller’ y con la mítica canción de Grease ‘Summer nigths’:

Y en todas las ocasiones, la diseñadora de vestuario Lou Eyrich, de quien ya hemos hablado otras veces, se luce eligiendo las prendas perfectas, manteniendo el espíritu de las originales pero con un punto más fresco y moderno:

Las chaquetas y blazers parecen la inspiración de Eyrich, que mezcla materiales como el cuero con trajes de gángster y aires militares, al más puro estilo Jackson. En esa línea, el amo indiscutible de la chaqueta es el francés Balmain, al que se rinden todas las celebrities del momento. Aquí vamos a presentar varios ejemplos:

La cantante Beyoncé viste este diseño de Balmain para la primavera de 2009. Ella hace como en la propuesta de la casa, y combina la chaqueta con una prenda blanca. Además, el maquillaje en tonos tierra y las mechas castañas le dan un aspecto muy natural que a mí personalmente me encanta. Un detalle, que no se os escape: las uñas negras, perfectas.

Si preferís haceros con el modelo de cuero, el diseñador propone el que veis a la izquierda, repleto de cremalleras. A la derecha, la ex Spice y diseñadora Victoria Beckham combina el suyo, también de Balmain, pero más entallado y con botones, con unos pantalones vaqueros de efecto desteñido y complementos en negro. Otro detalle: un reloj dorado.

Y, por último, mi favorita: La también cantante Rihanna opta por dos chaquetas bien distintas. La primera, más informal y en denim, la combina con shorts, camiseta, collares, gafas con montura y un peinado natural, como recién levantada. La segunda es para un evento más elegante, en esta ocasión en París. Su chaqueta negra de Balmain está perfecta junto al mono abullonado y con encaje, por no hablar de los detalles: broche en la solapa, maquillaje en tonos rosados, y un tupé muy atrevido para rematar!

De todos modos, está todo inventado. Con ustedes, el pionero:

Probablemente el gran Jimi influyera mucho en el gran Michael. La cabellera y los excesos pueden ser dos buenos ejemplos, pero no los mejores. Lo mejor de ambos artistas es el legado musical que nos han dejado. En el caso del intérprete de Thriller, a ese legado también se unen las piezas audiovisuales que revolucionaron la MTV en los 80 y los 90. Como muestra un botón que está lejos de ser lo que su título indica: ‘Bad’, dirigido por Martin Scorsese:

Al ver este videoclip me doy cuenta de la inspiración que tuvo el italoamericano en otro cineasta, Francis Ford Coppola. ‘Bad’ se estrenó en 1987, y cuatro años antes lo habían hecho dos películas del director de El Padrino: La ley de la calle y Rebeldes. Esta era la estética que los protagonistas de ambos filmes llevaban:

Ropa urban donde coinciden vaqueros, chalecos de cuero, camisetas blancas, cinturones, muñequeras y pañuelos. De estos últimos casi nunca se habla cuando se eligen complementos, pero yo por lo menos de un tiempo a esta parte les he encontrado mucha utilidad. Ya sea al estilo Axl Rose (como lo lleva Matt Dillon en la fotografía de la izquierda), o a modo de diadema o lazo en el pelo, o en la muñeca.

Las famosas también se apuntan a dar un toque urbano a su look, y lo hacen de muchas maneras. Las dos primeras imágenes corresponden de nuevo a Rihanna, a la que le gustan los estampados coloridos y llamativos. Por eso, si la quieres imitar, puedes anudarte el pañuelo a la frente, o usarlo de diadema. Los dos pañuelos de la izquierda son de Stradivarius (el de corazones) y de Pimkie (el de leopardo). La siguiente es la actriz Mena Suvari, que me imita! Es verdad, yo me coloco casi siempre así el pañuelo: con un nudo a un lado. El que está justo encima de su foto es de Kiabi. En cuarto lugar, la también actriz Mischa Barton opta por algo más hippie y se lo pone igual que el cantante de los Guns, así que he escogido un diseño más informal, de la tienda Benize.

Otro complemento, y ya con esto vamos finalizando, que no le podía faltar al rey del pop, era su característico sombrero. Estos son cuatro modelos muy originales para emularle: los dos de arriba son de Zara, y los dos de abajo de Pull&Bear:

Y es que, si tuviéramos que comparar el estilo de este gran músico que se fue muy pronto, sería una mezcla de estos tres señores, igualmente grandes. Feliz fin de semana a todos, y un par de cosas más: espero aparecer por aquí la semana que viene, aunque sea mi cumpleaños, pero precisamente para escribir alguna entrada especial! y ahora, sin más dilación, voy a cenar y a ver el capítulo ‘Michael’ de Glee… mediante una descarga ilegal ¡claro!

I love Rock’n'Roll

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He smiled so I got up and asked for his name
That don’t matter, he said,
‘Cause it’s all the same

Said can I take you home where we can be alone

Vamos a poner un poco de polémica en la comida, a ver si así se anima alguien a escribir!

Estoy harta de modernas. En serio, están en todas partes. Modernas y modernos que aparecen, allá donde mires, ya sea la televisión, la calle, o la autopista de Internet donde cada día se forma un verdadero embotellamiento de blogs de rameras lolitas, cándidas RussianReds que nos enseñan, orgullosas, las mil fotos que se han sacado con su nueva Canon luciendo sus outfits. Me pone de los nervios.

A mí me gusta el puto Rock’n'Roll. Qué mierda es esa de Russian Red, venga ya, vamos a hablar claro. Que sí, que cada uno está en su derecho de escuchar la música, o intento de música, que le de la gana. Incluso yo, en mi pre-adolescencia, suspiré por aquel producto de marketing irresistible llamado Spice Girls, como podréis comprobar en un momento.

Pero es que os juro que, al que me ose comparar a Vetusta Morla, o a Wilco, o a Melendi, con los Zeppelin, los Black Sabbath o los Lynyrd, lo fusilo.

Después de toda esta perorata, voy a ir a lo que nos atañe hoy: mujeres rockeras de la historia que marcaron estilo.

Tuve el placer de verlos en directo y tengo que decir que fue de las mejores experiencias que he tenido. Blondie, el grupo de New Wave neoyorquino que triunfó a la par que Los Ramones, tiene como frontwoman a la magnífica Debbie Harry, una mujer que podría ser tu madre pero que te estampa en la cara una lección de rock brutal, estilosa y apasionada.

Escotes de vértigo, pañuelos, cinturones, minis muy minis… eran sus señas de identidad. Converse ha querido homenajearla a ella y a otro grupo de punk, esta vez masculino, lanzando al mercado estas zapatillas:

Diréis que siempre me enamoro de zapatillas Converse… pero es que no lo puedo evitar. Y de una rubia, reina del escenario, voy a pasar a otras dos rubias rockeras que, sencillamente, os dejarán sin habla:

Una es la musa de los 60, Brigitte Bardot. Otra es la musa de los 90, Pamela Anderson. Como veis en la imagen de la derecha, el look se inspiró completamente en la foto de Bardot. En realidad, la foto pertenece al rodaje de la infame película de nuestra querida Pam, Barb Wire. Un fiasco monumental que nos presentaba a una heroína vestida de cuero, algo que más adelante reproduciría el zumbado británico Vaughan Arnell (responsable del Rock DJ de Robbie Williams) que dirigió el clip de las Spice Girls, Say you’ll be there, con esta misma estética:

Molón, ¿verdad? Y es que no hay nada mejor que el cuero en la música rock. Si tú también quieres emular a estas muchachas, lo primero que tienes que hacer es dejar la noñez atrás y enfundarte en un buen par de botas altas:

Empezando por la izquierda, unas botas con tacón en cuña de La Redoute, por 75,90 €. Al centro, unas Chanel con cordones, seguramente mucho más caras pero de un tacón de aguja rompedor. Por último, unas Buffalo con hebillas y de efecto arrugado, más bajas de tacón por lo que pueden ser usadas en los outfits diarios.

Alguna vez hemos hablado en este blog de una película que reprodujo estos aires moteros y rockabillies a la perfección. Se trata del musical del provocador John Waters (el director de, entre otras, Pink Flamingo y Hairspray) llamado Cry Baby, El lágrima. Lo protagonizan Johnny Depp, Iggy Pop, Ricki Lake y la actriz porno Traci Lords, quienes forman una alocada pandilla de rockers que se mofan precisamente de lo mismo que yo al principio de esta entrada: de los ñoños:

Recomendable y divertida. El rock ha estado muy presente en muchas películas, como aquella aventura adolescente que vivieron unos fans de Kiss en Cero en conducta; las clases que impartió Jack Black a unos chavales en Escuela de rock; o mi favorita: Casi famosos, el peliculón autobiográfico de Cameron Crowe, del cual saqué mi pseudónimo. Sin olvidar todos los biopic que se han hecho de grandes artistas como The Doors, Joy Division, Bowie, The Beatles, Johnny Cash o Jerry Lee Lewis. Y sin olvidar Grease, por supuesto, pero eso es algo que merece una entrada aparte.

Un biopic muy reciente fue la película dirigida por la señora videoclipera Floria Sigismondi, que cuenta la biografía de dos muchachas, Cherrie Currie y Joan Jett, y su grupo, The Runaways:

El film no es ninguna maravilla: parece un videoclip de dos horas. Eso sí, tiene algunos planos impactantes, una fotografía en ocasiones espectacular, y la interpretación de Kristen Steward sorprende, y para bien. Olvidaos de sus amoríos vampíricos en los que una mesa tiene más registros. Aquí lo borda:

Como hermanas! El look de Joan Jett es muy parecido al de Debbie Harry: camisetas con mensaje, muñequeras, cinturones, vaqueros oscuros… pero el de Cherrie Currie, a quien da vida Dakota Fanning, tampoco se queda corto:

Muy sexy pero muy poco funcional. Por eso yo me sigo quedando con Joan Jett y su sobriedad y descaro punkarra. De todas sus prendas, cómo no mencionar este fabuloso mono rojo:

Vamos, me vais a decir que preferís a las descafeinadas indies de los blogs. No fucking way. Esto es ser una mujer con todas las letras. De acuerdo, tampoco vamos a ir por la vida en plan Lara Croft, por lo que yo os propongo una vuelta de tuerca en el look, también apostando al rojo y al cuero:

El primer look lo firma Isabel Marant. Es muy rockabilly el detalle de que el pantalón sea pirata, y ni que decir tiene que sus mejores aliados son esa coleta de caballo y el pañuelo al cuello. En el centro tenemos la propuesta de Diesel, más minimalista pero con el toque perfecto de estilo al incluir rotos en el pantalón. Y a la derecha tenemos a Balmain, que se ciñe mucho más y que, cómo no, aporta originalidad con su típica chaqueta militar. Aquí, una aproximación:

Tres variaciones para un mismo look: de izquierda a derecha, pantalones de Zara por 35,95 €; un short de la marca American Retro, que cuesta 165 €; y un modelo de pitillo en metalizado, firmado por Miss Sixty. Como colofón, las sandalias con tachuelas que ‘misteriosamente’ copió Zara de Valentino (a la izquierda las de Inditex, a la derecha las del diseñador) He de decir que yo las tengo y son tan bonitas que lloras. Lo confieso, también lloras por el daño que hacen.

Pero oigan! Tampoco hace falta ir siempre a lo destroyer. En la película también nos enseñan algunos outfits de calle, o de noche en antros de mala muerte. A la diseñadora de vestuario, Carol Beadle, se le dio genial captarlo:

Aunque se nos olvida algo: lo que verdaderamente mola es homenajear a nuestras leyendas favoritas. Eso lo hace muy bien (mejor que actuar, desde luego) una señorita española, presentadora de televisión: Pilar Rubio. Y lo hace gracias a las originales prendas que diseña Maya Hansen, a la que le deben de flipar los Kiss:

Ya estamos llegando al final, solo falta rematar la cabeza. Aunque un tupé exagerado o la melena larga al viento pueden valer perfectamente, aquí somos muy de sombreros. Y ya si nos inspiramos en Bianca Jagger, ni te cuento:

El día de su boda con el Rolling Stone, esta mujer iba elegante, rockera, y con un punto a lo Lauren Baccal digno de admirar. Para hacer como ella tenemos una pamela de H&M a la izquierda, y otra de Zara a la derecha.

Con esto acabamos la parte en la que el Rock’n'Roll viste tu vida. Pero para dejar risas en la sala, quiero poner una advertencia: no os creáis a cualquiera que vaya por ahí diciendo que es un icono del rock. Ni por muy genio que fuera su marido. Ni por mucha delantera que tenga. Ni por las cantidades ingentes de heroína que aloje en su interior. Esto, amiguitos y amiguitas, es lo que NUNCA debéis copiar:

No he sabido nunca muy bien si preguntar ¿qué le pasa a Courtney Love? o ¿qué le pasaba a Kurt Cobain? Pero por favor, si es como la Duquesa de Alba después de un botox! En fin… que para que se os pase el susto por contemplar estas imágenes, mejor os dejo con la sexy Joan Jett dando caña al tema que titula esta entrada. Larga vida al R’n'R!

Heavy Cross

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It’s a cruel cruel world, to face on your own,
A heavy cross, to carry along,
The lights are on, but everyone’s gone,
And it’s cruel

Pienso que el mundo está construido para desanimarnos. Lo pienso cada vez más, y me repatea. ¿Por qué? Es algo que no puedo entender, pero lo que sí sé es que hay que luchar contra ello. Luchar con todas nuestras fuerzas, como en una batalla a vida o muerte en donde la vida, concretamente aquella vida que queremos, es el premio del guerrero.

Por fortuna, muchas personas, y cada vez más, adoptan una actitud guerrera y positiva ante la vida. Con esa actitud es como todos deberíamos empezar este año 2012, y por eso dedico esta primera entrada a ellas, y las pongo de ejemplo.

Como este es un blog de moda, estamos acostumbrados a ver fotografías de modelos altas, delgadas y perfectas, tanto en las pasarelas como en los catálogos de las tiendas, o en actrices, cantantes y otras pájaras de actualidad. Pero las protagonistas de hoy se desmarcan, y lo hacen muy bien. La primera de ellas, por ejemplo, no duda en desnudarse ya sea sobre un escenario o ante el objetivo de un fotógrafo, y lo hace sin complejos:

Ella es Beth Ditto y me parece una tía espectacular, en todos los sentidos. Es alguien capaz de transmitir pasión y energía con su voz, pero también con su apariencia, alejándose completamente de todo canon de belleza establecido. Es alguien que lleva el espectáculo dentro y te lo demuestra en cada actuación, en cada gesto, en cada mirada y en cada paso.

Ella es la líder del grupo indie The Gossip, y abandera su propio estilo en el que la voluptuosidad no solo no se esconde, sino que grita orgullosa:

Un estilo desenfadado con un toque glam y hasta punk. Beth sabe combinar el negro de su melena con prendas muy coloridas, para acabar volviendo al negro en los pantalones. Yo he encontrado cosas muy similares a su estilo:

La opción más rockera es esta torera negra, que es de Miu Miu. Más femenino es un corsé estampado como este, que puedes encontrar en una tienda online llamada El rinconcito de Atenea, donde venden bisutería y ropa en tallas grandes. La tercera imagen corresponde a la colección Conscius de H&M, y se trata de un kimono, ahora muy de moda tanto en su versión corta como más larga.

Y es que la cantante tiene una visión especial para la moda. Tan especial, que diseñadores como el todopoderoso Karl Lagerfeld o el singular Jean Paul Gaultier se han rendido a sus pies. Con este último incluso fue la encargada de cerrar un desfile. ¿Quién podría imaginar que una mujer de su talla se subiría a las habituales pasarelas? Pues ella lo consiguió:

Y si Beth Ditto representa la superación, lo de Jennifer Hudson no tiene nombre. La cantante y actriz se dio a conocer tras ser finalista del concurso de talentos American Idol. Lo siguiente fue un merecidísimo Oscar a la mejor actriz de reparto por su papel de Effie en el musical Dreamgirls. En esa película, Hudson desata su torrente de voz siendo capaz de barrer a Beyoncé y de cantarle las cuarenta a Jamie Foxx:


Sin olvidar un Globo de Oro, un BAFTA y hasta un Grammy por uno de sus álbumes de R&B. Pero no son sus logros profesionales lo que constituye en mayor parte la superación de esta joven de Chicago. Como el mundo es así de cruel, Jennifer sufrió un duro golpe en su vida personal: su madre, su hermano y su sobrino fueron encontrados asesinados, y sus muertes fueron atribuidas al ex marido de su hermana. Por otro lado, la intérprete siguió una dieta aconsejada por WeightWatchers llegando a pasar de tener este peso a este otro:

Alucinante. Ni la dieta de la alcachofa de Rociíto, vamos. Aunque una cosa os digo: vale con que ese vestido rojo le marcaba la tripa e incluso la faja, pero no me negaréis que en la imagen de arriba está mucho más guapa y hasta más feliz a la izquierda que a la derecha. Por no hablar de que cuando pesaba más, enseñaba más delantera, y eso siempre mola cuando tus pechos no son producto de la silicona. Si está ahí, habrá que dejarlo por lo menos asomarse, ¿no?

He aquí dos vestidos con los que emular el estilo de Jennifer Hudson. El primero sienta muy bien, os lo puedo decir yo de primera mano porque me lo compré en unas rebajas de H&M de hace un par de años, por lo que seguramente lo encontréis en algún establecimiento de outlet de la marca. El segundo es de Amaya Arzuaga, perfecto para las que sean un poco más anchas de caderas. Y además, una tercera opción, de Venca y en tejido satinado:

Pasamos de una actriz y cantante a… lo mismo, otra actriz y cantante! Con tan solo 25 años, Amber Riley lleva ya dos formando parte del elenco de la serie de la FOX, Glee. Como curiosidad que la une con nuestra anterior protagonista, Amber se presentó para el papel de Effie en Dreamgirls pero, como ya sabemos, no la eligieron. No importó porque enseguida el imaginativo Ryan Murphy puso sus ojos en ella y la señaló para interpretar a Mercedes Jones y para que se resarciera dando vida en un capítulo al mismo número musical de la película:

Con un torrente de voz que ya quisiera para sí cualquier moderna de Malasaña, esta californiana ha encontrado su sitio en los complicados estilismos y en el fuerte carácter del que hace gala la alumna del McKinley High. Mercedes te cautiva desde los dos primeros episodios, cuando la dejan abrirse paso entre todas las descafeinadas que la rodean y dejar claro que ella manda y no tu panda. Rivaliza continuamente con su amiga Rachel, que es la otra Voz del instituto. Pero con lo que en realidad rivaliza es con los cuerpos que obstaculizan que el suyo se imponga. Aún así, los guionistas la han hecho ganar varios corazones, entre ellos el de Puck, para envidia de Santana:

Pero ya no es la fiera latina la que le preocupa, desde que se han aliado en un nuevo grupo. También sus estilismos han ido cambiando, aunque siga sin abandonar el animal print ni el joyerío. Sin duda lo que más ha beneficiado a Amber Riley son las campañas publicitarias donde la han convertido en toda una diva a lo Mariah Carey, pero bien. Una de ellas, por ejemplo, es esta en la que aparece junto a su compañera Lea Michele, tras la cual os propongo un vestido de Mango que, por 69 euros, puede acercarse mucho al suyo:

Para acabar con el look de Amber os propongo precisamente eso: un look inspirado en ella. Es arriesgado, pero el resultado merece la pena. Lo primero es una torera de la marca para tallas grandes Benize, por 34,99 €. Se combina con este corpiño de Stradivarius y con unos pantalones de imitación de piel como estos de Venca. Como veis, es un total look en negro que con cualquier tacón y algún complemento puede quedar muy bien:

Ya estamos llegando al final y lo hacemos con otra gran mujer que no puede estar más contenta con este año que acaba de pasar. Se trata de Adele, la inglesa que ha conquistado al mundo con su segundo disco 21, repleto de canciones de desamor pero optimistas, críticas pero patrióticas. Adele se caracteriza por su estilo sobrio pero glamouroso y por poseer la cabellera ondulada más sexy que se ha visto en mucho tiempo:

De nuevo es alguien que rompe con todos los cánones, que potencia sus cualidades y que entra dentro de ti con sus ojos y sus emociones expresadas en la música. Vuelve a ser como Mariah Carey o Amy Winehouse, pero bien. Y a mí que me gusta su estilo, por simple que parezca, pero tan inglés… Por eso mi propuesta es este elegante vestido de Prenatal:

Acabo la entrada con ella, con su peculiar acento -si entendéis todo lo que dice, sois máquinas-. Esto es One and Only y es de admirar cómo esta mujer puede estar haciendo bromas, tan normal, cuando lo que va a cantar a continuación es algo que va a ponerte la carne de gallina. Pero es que, a la vez, va a darte toda esa vitalidad, coraje y, por qué no decirlo ya que ella también dice tacos, los cojones que se necesitan para luchar en este 2012:

 

I’m a man

The line I shoot
Will never miss
The way I make love to ‘em
They can’t resist

I’m a man
I spell M-A-N
Woah, I’m a man

Tranquilidad! Esta entrada no alude a ninguna revelación importante que su autora esté haciendo. Se trata tan solo del título de una canción de Black Strobe con la que quiero ilustrar de qué voy a hablar hoy. A pocos días de la noche de Fin de Año, he pensado que, tras proponer nueve looks femeninos, lo justo era hacer lo propio con el público masculino, así que sin más rodeos vamos a analizar cuatro looks diferentes para ir hecho un pincel esa noche especial

Este es Eric Burdon, el genial líder y vocalista de The Animals, una de las mejores bandas que ha dado la historia del rock and roll, allá por los tiempos de la British Invasion. Estos británicos revolucionaron la escena musical y también la moda de aquel entonces, al ser de los pioneros en implantar la estética Mod entre la juventud de la época. Y en ellos está inspirado el primero de los looks de hoy:

Dedicado a aquellos que pasan olímpicamente del traje y prefieren decorar con unos buenos complementos sus vaqueros preferidos. Lo primero que hay que hacer, y de obligado cumplimiento, es buscar una americana informal pero elegante, como esta de Easy Wear (El Corte Inglés), por 99,95 €. Lo siguiente es combinarla con los colores adecuados. A mí me ha parecido muy original este sombrero con pluma de Zara, que cuesta solo 12,95 . Y, por un precio parecido (14,99), esta camiseta color burdeos de Pull & Bear, además de este foulard de la misma marca, por 9,99 e, podrás acercarte bastante al estilo de Mr. Burdon. Eso sí, cantar Don’t let me be misunderstood con su mismo sentimiento, no será tan fácil. Aunque ahora que lo pienso, esta versión de Santa Esmeralda casi supera a la original:

Sin comentarios acerca de las pintas del cantante! Bueno, sí, haré uno que me ayudará a introducir el segundo look. Y es que, ¿quién ha dicho que en Nochevieja los hombres tienen que vestir de riguroso color oscuro? Pues no estoy de acuerdo! Y por eso he llamado a unos amigos míos que además de estar como un chuletón de Ávila (guiño, guiño) son conscientes de que hay que innovar y apuestan por el color claro en sus trajes:

Justin Timberlake (amigo mío de toda la vida) me comentaba que se fijó mucho en este modelo de la firma Canali (en el centro, aunque el de la derecha también podría pasar por modelo) para confeccionar su estilismo, aunque él le dio un nuevo toque añadiendo un chaleco. En cambio mi colega Brad (luego he quedado con él y con Angelita para unas cañas) me confesó, literalmente: “Como valoro mucho tu opinión, he elegido como complemento un sombrero, que sé que te encantan”. Así es, Brad, muy buena elección. Falta mi propuesta, que es la siguiente:

Empezamos por el traje, que pertenece a la colección Primavera-Verano 2011 de Massimo Dutti. Americana y pantalones de tejido más grueso que lo habitual en estas lides, pero muy cómodo. Para conjuntarlo bien, seguiremos el consejo de Pitt y nos haremos con un sombrero como este de Pull & Bear, de lino, en color crema, y a 9,99 €. También pondremos el toque festivo con esta corbata de Zara, por 19,95 €. Aviso: este look es para los más arriesgados!

Pero volvamos a los british gentlemen, que siempre me gustaron más que los gringos. El elegante David Bowie, a quien me encuentro escuchando en este preciso momento (concretamente China Girl) puso de moda un elemento ya antiguo, pero con mucho glamour: la pajarita.

Yo, que lo veo demasiado formal, he reinventado el look para que sea más ponible. En esta ocasión, se lo dedico a los que no quieren ni oír hablar del traje, pero tampoco pretenden ir en vaqueros en un día tan señalado:

La pajarita es la protagonista, y también la prenda más exclusiva de este conjunto. La ha diseñado Lanvin para H&M, todo un lujo! El blazer marrón pertenece a Zara, y cuesta 99,95 €. Una combinación elegante sin recurrir necesariamente a una pareja del mismo color, es echar mano de unos buenos chinos. Estos, en color beige, son de la misma casa y su precio es de tan solo 29,95 €. Para rematar y estar bien calentitos, nada mejor que unos guantes como por ejemplo estos, de nuevo de la marca estrella de Inditex, por 22,95 €…

…¿y en la pasarela? pues aquí tienes tres reinvenciones de este mismo look que, aunque no incluyen pajarita, sí que se sirven de una camisa blanca con cuello bien marcado para simularlo. Y todo con el sello de Dolce & Gabbana:

Hemos llegado al último look! A decir verdad, no estoy descubriendo Roma a nadie, ya que he optado por la opción clásica, nada arriesgada pero siempre convincente de un traje. Otro gran amigo mío me ha servido de inspiración:

El actor George Clooney, tan chic como siempre, es la flamante cara de las campañas de Nesspreso, y en ellas se hace acompañar de las dos cosas que más le gustan a nuestro último protagonista del día, al que dentro de poco pondréis nombre: chicas y trajes. Por cierto, una pista más sobre el ‘misterioso0′ protagonista: ¿os habéis fijado bien en la mujer que da la réplica a Clooney en el nuevo spot de los cafés? Sí, ella es Nazanin Boniadi, de Cómo conocí a vuestra madre. No digo más, solo os propongo un bonito traje como última opción nocheviejera:

El traje gris es de Massimo Dutti, está hecho de lana y cashmere y cuesta 195 €. Lo importante, por si alguien no lo sabe, es que la chaqueta siempre debe ir abrochada con un solo botón, nunca con los dos. Su complemento es esta camisa blanca de H&M que tiene un precio de 29,95 €…

… y ya, sin más dilación, vamos a desvelar quién es el personaje del día, algo que la mayoría de los lectores ya sabrá porque las pistas que he dado no es que sean muy complicadas. Recibamos con un aplauso (o con un “Hi five”) a otro gran camarada de Penny Cris’ Vogue: el increíble Neil Patrick Harris, más conocido como Barney Stinson, en su número especial con ocasión del capítulo 100, Nothing suits me like a suit, que viene a significar ‘Nada me sienta mejor que un traje’. Que lo disfrutéis y que tengáis un 2012 legen… ¡espera!… dario!!

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